La devaluación del reciente gobierno que duplicó el valor del dólar oficial, aumentos de alimentos de entre el 30% a 100% en un mes, más los consecuentes aumentos en el costo de vida (servicios, alquiler, expensas) mientras no hay ninguna medida reparatoria de este impacto en los salarios generó una actitud más conservadora en muchas familias que decidieron suspender sus vacaciones hasta que el panorama aclare en lo económico.
Gustavo Barrera, el intendente de Villa Gesell, uno de los destinos de playa más elegidos por los argentinos en la costa atlántica, afirmó que, ''veníamos con un 60% de reservas y eso se paralizó'', al referirse a la temporada de verano y la ocupación hotelera, y advirtió que el último aumento de combustible impactará aún más en el turismo
"Seguramente este aumento de combustible va a impactar en aquellos que quieran tomarse unos días de descanso, hay mucha incertidumbre y es una temporada que corre riesgo, en otros años en esta época ya estábamos al 100 por 100", mencionó el intendente y agregó: "Con la situación económica, con los aumentos de combustible, esto no solo va a influir en los que quieran tomarse unos días en la costa. Aquel que tiene un dinero para irse de vacaciones lo va a pensar".
Barrera dijo que, desde que se anunciaron las medidas económicas, "se han caído reservas, muchos (turistas y viajeros) prefirieron perder la seña y otras situaciones de confianza, familias que vienen hace años a un lugar y llaman a los propietarios y les avisan que este año no van a venir".
En tanto, en Mar del Plata también se registra baja ocupación en la primera quincena de enero, la más cotizada según las inmobiliarias. Caída de reservas y precios altos son la combinación que aleja a los turistas además del recalculo de los costos que conlleva descansar en la ciudad con algunas comidas afuera y salidas teatrales o balnearios.
Precios en Mardel: Licuado de frutas pequeño de 250 cc. a $2.500 o una porción de rabas con dos latas de cerveza $9.500, tales los valores promedio que se manejan en los principales paradores y bares cercanos al mar (desde el centro a Mogotes y Puerto)
Al momento de un almuerzo un poco más contundente, una milanesa con papas fritas puede encontrarse por $9.000, hamburguesa sola $4.000 y con guarnición $5.400 dentro de los precios más acomodados y como valor promedio hay que sumarle un 30% más.
Empresarios hoteleros registran mayor crecida de reservas desde el viernes al lunes lo que sugiere, para aquellos que tienen posibilidad de viajar, un descanso breve con costos controlables.