Su nombre es Marlene Engelhorn. Es la heredera de la millonaria química BASF y dijo que "no quiere ser tan rica" y renunció al 90% de su fortuna.
“No debería ser mi decisión qué hacer con el dinero de mi familia, por el cual no trabajé yo”, argumentó la joven austríaca en diálogo con medios alemanes y austríacos. “Gestionar ese patrimonio conlleva mucho tiempo. No es ese mi proyecto de vida. No es que no quiera ser rica, es que no quiero ser tan rica”, reconoció.
Y agregó: “No podría ser feliz con tanto dinero”.