Ascender la escalera de las pasiones implica siempre la posibilidad de perder la cabeza. En éste monólogo, Marcos Rosenzvaig, narra la historia de Marco Avellaneda -condenado a muerte y degollado-, cuya cabeza ha sido colgada de un árbol, en la plaza “Independencia “ de la ciudad de San Miguel de Tucumán.
A partir de ahí nuestro protagonista se despide de su mujer enamorada, Fortunata García y consigue el oxígeno necesario para respirar cada logro concretado de su corta vida, y a vivenciar los desaciertos y descuidos de sus derrotas, que lo llevaran a su trágico final, en el contexto de la sangrienta epopeya entre unitarios y federales.
Con dirección de Eduardo Lanfranchi, con texto de Marcos Rosenzvaig, y la actuación de Ezequiel Baquero