El presidente Javier Milei volvió a escalar sus ataques contra la prensa y en su último desvario luego de ser sobreseído sin investigación de la causa LIBRA apuntó en su discurso en la Fundación Faro, contra Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni, Paulino Rodrigues, Natalia Volosin y Luis Novaresio, a quienes calificó de “ensobrados” y “corruptos”.
Luego afirmó que quienes considera responsables de las supuestas operaciones contra su Gobierno “se tienen que quemar en la hoguera”. Los dichos provocaron cuestionamientos de organizaciones periodísticas, como el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), La Academia Nacional de Periodismo, Adepa y Fopea que 48 hs después comenzaron a publicar sus repudios.
En medio de esta nueva polémica presidencial, Myriam Bregman advirtió que no se trata de un exabrupto más del mandatario. “No es un discurso exaltado más de Milei”, sostuvo, y expresó su solidaridad con las y los periodistas agredidos.
La dirigente del Frente de Izquierda planteó que las amenazas deben analizarse en el marco de una política que combina ataques públicos a quienes cuestionan al Gobierno con iniciativas legislativas que, según denunció, buscan restringir la libertad de expresión. En ese sentido, recordó que dos de las últimas leyes impulsadas por el oficialismo en el Congreso incorporaron disposiciones que avanzan sobre derechos y garantías democráticas.
Bregman cuestionó, por un lado, el proyecto del PRO sobre “vandalismo rural” y, en particular, su artículo 209, que —según explicó— buscaba perseguir opiniones expresadas en redes sociales. La diputada señaló que su bloque fue el único que denunció ese aspecto y que, finalmente, el artículo tuvo que ser retirado.
También alertó sobre el artículo 111 y otras disposiciones de la llamada Ley de Soberanía. Según sostuvo, detrás de la apelación a la causa Malvinas se esconde una iniciativa orientada a reforzar el control de Estados Unidos sobre la región, que incluye sanciones contra quienes expresen determinadas opiniones.