Hernán Montenegro cansado de la larga jornada de trabajo de pie se subió y sentó sobre la mesada de trabajo, situación que ya había ocurrido en el primer certamen generando el enojo del jurado.
Santiago del Moro le advirtió: "Lo que estás haciendo Loco Montenegro es un sacrilegio para los chefs".
Germán Martitegui salió al cruce con su habitual carácter y le dijo para justificar la situación: "Porque básicamente el culo no va donde va la comida". Al darse cuenta de su error, El Loco Montenegro admitió: "Claro, no podes poner el cu... en la mesada, es lógico".