El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula Da Silva, cruzó esta mañana al mandatario argentino, Javier Milei a quien le pidió que “pida disculpas” a su país y a él mismo, porque “dijo muchas tonterías”.
Las declaraciones suben la tensión diplomática entre los dos socios principales del Mercosur, que venía complicada por el caso de los militantes identificados con Jair Bolsonaro que fueron condenados por la justicia brasileña y se refugiaron en Argentina. Además de las declaraciones en campaña y los primeros días de gobierno de Milei donde aseguró que no haría negocio con "comunistas"
“No conversé con el presidente de Argentina porque creo que él debe pedirle disculpas a Brasil y a mí. Dijo muchas tonterías. Sólo quiero que él pida disculpas. Yo quiero a Argentina, es un país que me gusta mucho, es un país muy importante para Brasil, y Brasil es muy importante para Argentina. No es un presidente de la República quien va a crear cizaña entre Brasil y Argentina” aseguró el mandatario del país hermano que, recordemos, viabilizó una cuenta de crédito para que Argentina pudiese importar un barco de gas licuado en medio de la crisis energética.
“El pueblo brasileño y argentino es mayor que los presidentes. Ellos quieren vivir bien, quieren vivir en paz. Si el presidente de Argentina quiere gobernar Argentina está bien, que no intente gobernar el mundo”, agregó Lula en una entrevista con el portal UOL.
Los ciudadanos brasileños que ingresaron al país y pidieron protección Ângelo Sotero, músico, 59 años; Gilberto Ackermann, corredor de seguros, 50 años; Raquel de Souza Lopez, 51 años; Luis Fernandes Venâncio, empresario, 50 años, San Pablo; Alethea Verusca Soares, 49 años; Rosana Maciel Gomes, 50 años; y Daniel Lusiano Bressan, 37 años, y Marco Simon Oliveira. El Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño remitió a la Cancillería argentina una carta de la Corte Suprema solicitando la verificación de que 143 prófugos de la justicia brasileña por el intento de copamiento del palacio de gobierno en los primeros días de la presidencia de Lula y con vinculaciones con el bolsonarismo, que se encuentran en territorio argentino.