LA REVISTA PORTEÑA: FUSIÓN DE LA TEATRALIDAD ESPAÑOLA, PARISINA E ITALIANA

Posteado el 05/03/2022

“Historia oral del Teatro de Revista” es el encuentro generado en el MALBA con Claudio Pistarini, junto a Katia Iaros, Pochy Grey y Susana Rubio.

El motivo fue reconstruir la génesis del género teatral porteño nacido a la luz de los primeros años del siglo XX. Los disertante coincidieron en que es el nacimiento de la mezcla de “el glamour de los parisinos, el ritmo de los españoles y el humor de los italianos”

¿Cómo llegan las plumas al teatro musical y humorístico rioplatense? ¿Cómo nace el término "bataclana"?

En el teatro Opera de Buenos Aires la compañía francesa “Bataclán” llegó en mayo de 1922 y ofreció un espectáculo que conmovió a los porteños y le cambió la cara al teatro de revista. Todavía parís simbolizaba el ideal erótico de los argentinos. Desde el siglo XIX la “Ciudad Luz” se había constituido en la meca de la aventura romántica y los jóvenes de la burguesía la visitaban para ver, aunque sea de lejos, a las modelos seductoras de la época como la famosa CLEO DE MERODE.

El Bataclán llegó rodeado de una legendaria aureola de pecado y seducción. Su creadora y directora, madame RASIMI, había levantado en París un fantástico centro de diversión con espectáculo de music-hall y varieté que llamó Bataclán, palabra que en francés popular designa un montón de cosas inútiles.

En su local, montado sobre lo que había sido una barraca abandonada, se presentaban las bailarinas con mucha menos ropa de la que se había visto hasta entonces, pero con mucho más lujo. La compañía de madame Rasimí presentó la obra París Chic, en dos actos y treinta cuadros que compitió en cartelera con otras dos revistas criollas, una en el teatro Comedia y otra en el Politeama. Algunos de los cuadros presentados por las francesas ya eran conocidos en Buenos Aires, porque muchos empresarios y autores que viajaban a París copiaban lo que veían en aquellos escenarios. Por ejemplo, el célebre can-can se había presentado hacía más de diez años. Pero las bataclanas resultaron completamente novedosas porque mostraron una manera de moverse, sonreír y desnudarse que no se conocía en las tablas porteñas. El éxito fue tan grande que la compañía regresó un año más tarde, presentando esta vez a la incomparable MISTINGUETT, (jeanne bourgeois). la bailarina que había asegurado sus piernas en un millón de francos.

Luego vino la etapa de Nélida Lobato, Nélida Roca, Ambar la Fox, Zulma Faiad, y las figuras emblemáticas que brillaron junto a los capocómicos de las respectivas décadas: Adolfo Stray, Pepe Arias, Pepito Marrone, Dringue Farías, Pelele y Barbieri, y Jorge Porcel junto a Jorge Luz en los 80. Luego Nito y Cherutti reformulando el género dándole nuevo impulso en los 2000.