Barullo y agobio en medio de un año electoral con vulnerabilidades sociales dan pie a fenómenos insólitos. ¿Alguien hubiese imaginado que propuestas como las libertarias hubiesen tenido la más mínima atención de la sociedad años atrás?
Que hubiese opinado la ciudadanía ante un candidato que prometiera habilitar la venta de órganos en los seres humanos, eliminar la obra pública (puentes y caminos además de decir que cada cuadra debían pavimentarla los vecinos que viven en ella), prender fuego el Banco Central, entregar las decisiones económicas autónomas del país a los EEUU con la dolarización, eliminar la Salud pública y la Educación pública gratuita gratuita, y que los acuerdos paritarios se logren de 1 a 1 (significa que el empleado hable con su empleador y cuando este tenga ganas le aumente) sugerencia ineluctable de eliminación de derechos laborales.
¿Alguien hubiese tomado en serio ese destino de país? ¿Alguien hubiese pensado que país quedaría y que conflictividad social inherente a estas propuestas podría desatarse?
¿Quien lo parió a Milei? Indudablemente la desatención de la política tradicional, más afecta a sus "roscas" internas que a resolver problemas simples y prácticos de la ciudadanía que los vota fue armando el almácigo para que el mediático panelista económico fuese construyendo su perfil político. Luego teatralizó la crispación generalizada por la caída de ingresos, nunca recuperados desde 2018 (gobierno de Macri que los hundió entre 20 y 30%), y a puro grito e insulto (desde el Papa hasta el Jefe de Gobierno Porteño) buscó la atención de muchos desatendidos. Hoy lo fenomenológico de esta construcción tiene posibilidades de poder en una Argentina que se debate entre el sistema democrático con construcción de equidad de derechos o una distopía indescifrable.
Las curiosidades que no hacen mella a los votantes de Milei, es que profiere los peores descalificativos contra la "casta" peor siempre da valoraciones maravillosas de Macri, quien gobernó de 2015 a 2019 el país y 8 años la Ciudad de Buenos Aires. Habla de "casta" pero su referente en la Rioja es Martín Menem y en Tucumán Ricardo Bussi, históricos integrantes de lo mismo que denosta. Milei dijo que entre la Mafia y el Estado elige la primera, pero se presenta para ejercer la máxima magistratura del Estado. Habla de "casta" pero su candidata a Vice representa lo más reaccionario de la casta militar buscando impunidad y desmemoria.
El próximo 22 de octubre hay un "divide aguas" que será el voto del Estado de Derecho o una aventura que para algunos analistas políticos linda con lo antidemocrático. Bullrich intenta pescar en la laguna de Milei sin darse cuenta que entre el original (con discursos más duros) y las copias, el electorado suele elegir al primero. Massa se acerca según 2 consultoras al porcentaje de Milei a fuerza de discurso sensato y anticipando crecimiento con distribución del ingreso y cambiar todo lo que haga falta, incluso un gobierno de Unidad Nacional con funcionarios de otras fuerzas.
La moneda está en el aire y no se trata de un juego. La ciudadanía elegirá, además, en este voto y más allá de la emocionalidad, como resuelve en este tiempo histórico sus problemas. Si conceden crédito a alguien que le dice que si tu casa no te gusta hay que prenderla fuego o si por el contrario, a otros que te dicen que hay que arreglarla, ampliarla, pintarla, darle confortabilidad y bienestar.
El pragmatismo económico y la supuesta mirada "outsider" y desideologizada son la máscara que los libertarios diseñaron para encubrir el alineamiento con sectores de poder que los financian para revertir avances sociales, fortalecer el negacionismo y la reivindicación de la última dictadura militar (sólo vigente en una minoría), el avance sobre la quita de derechos conquistados a través de décadas en la ciudadanía argentina, y la precarización aún mayor de un país con los sueldos más bajos de la región.
Hay una edad, cuando uno es pequeño, en donde desea ver películas de terror pero en el momento de mayor miedo se tapa los ojos, luego se los destapa para seguir viendo o aquellos que tienen vértigo y aún así cuando ven desde la altura sienten que una atracción los lleva a ver y sentir ese vértigo en el estómago, esa "fascinación del horror"...
Será momento de crecer, madurar y pensar con lógica, criterio propio, argumentos sensatos y sin repetir consignas en "loop" que los mismos medios mayoritarios promovieron de Milei tomándolo como su "arlequín" preferido durante meses para hoy mostrar perplejidad por su crecimiento.... Bajar la espuma de la bronca más que justificada, seguir reclamando lo que falta y exigiendo su cumplimiento pero no caer en la tentación del elegir al verdugo como socio, tentados por la "fascinación del horror".