"La canción de la tierra" de Mahler por la Sinfónica Nacional

Posteado el 02/11/2026

La Orquesta Sinfónica Nacional te invita a disfrutar de una obra monumental compuesta por uno de los más destacados sinfonistas de la historia de la música: “La canción de la tierra” de Gustav Mahler, con dirección del Mtro. Luis Gorelik y la participación de Guadalupe Barrientos como mezzosoprano y Fermín Prieto como tenor. El concierto se desarrollará en en el Auditorio Nacional del Palacio Libertad, con entrada libre.

Sobre el programa:

Gustav Mahler: La canción de la tierra: Una sinfonía de dolor y esperanza (“Das Liede von der Erde”)

1907 fue un año nefasto en la vida de Mahler, marcado por tres hechos nefastos. En marzo renunció a la dirección de la Ópera de Viena; en julio se instaló con su esposa Alma y sus hijas en Maiernigg, pero el segundo hecho trágico no tardó en llegar: la mayor, Maria, murió de difteria. A raíz de esto, Alma tuvo un colapso nervioso; el médico revisó también a Gustav y le descubrió una patología cardíaca severa e incurable.

Al final de ese verano, Mahler encontró consuelo en La flauta china, una colección de paráfrasis de Hans Bethge sobre poemas de autores chinos. En diciembre viajó a Estados Unidos, y a su regreso a Europa en el verano alquiló una casa en el Tirol; ahí cobró su forma definitiva una obra proyectada sobre una selección de aquellos poemas: Das Lied von der Erde (La canción de la tierra), subtitulada “una sinfonía para voces de tenor y alto -o barítono- y orquesta”.

Bruno Walter, asistente y amigo de Mahler, reveló interesantes detalles: “La primera vez que [Mahler] me habló de Das Lied von der Erde la llamó ‘una sinfonía de Lieder’. Había proyectado hacer de ella su Novena; después cambió de opinión. Pensando que para Beethoven y Bruckner este número nueve había marcado el fin, vacilaba en desafiar al destino”. Walter dirigió el estreno de la obra en noviembre de 1911, seis meses después de la muerte de Mahler. 

La obra traza un puente entre los dos géneros mahlerianos por excelencia: la sinfonía y la canción con orquesta. Aunque se plantea en seis movimientos, es posible trazar otras estructuras: una cercana al modelo en cuatro movimientos (el número 1 es el allegro, el 2 el adagio, los 3, 4 y 5 un extendido scherzo, y el 6 la conclusión monumental); por otro lado la simetría de la obra permite pensarla en dos grandes movimientos (1 y 6) que enmarcan cuatro más breves; dentro de esta estructura, los números 2 y 5 por un lado y 3 y 4 por el otro encuentran grandes semejanzas. A lo largo de la obra -de manera más o menos evidente- aparece la escala pentatónica como un toque de color oriental.

Das Trinklied von Jammer der Erde (Canción báquica sobre el dolor de la tierra) condensa los climas que transitará el resto de la obra, el juego de contrastes entre sentimientos, pensamientos y deseos opuestos. La atmósfera fúnebre con la que comienza Der Einsame im Herbst (El solitario en otoño) sólo se disipa por momentos, y un éxtasis angustioso estalla en los versos “Sol de amor, ¿ya no brillarás para secar dulcemente mis amargas lágrimas?”. La introducción del tercer movimiento, Von der Jugend (De la juventud), parece aludir al título del libro de Bethge; todo el número es una pintura luminosa de un paisaje oriental. Idéntico espíritu sobrevuela el comienzo de Von der Schönheit (De la belleza), pero una marcha enloquecida se desata sobre la descripción de unos jóvenes jinetes y sus caballos; Mahler restablece la calma sobre los versos finales. Un delicado paisaje se despliega en el quinto movimiento, Der Trunkene im Frühling (El borracho en primavera), último respiro de optimismo. El número final, Der Abschied (El adiós), ocupa la mitad de la extensión de la obra; fresco de impresionante belleza y potencia, es casi una síntesis de toda la producción del autor. Las imágenes sencillas se transmutan en una elegía de dolor y de esperanza. Los últimos suspiros de la orquesta se funden en el silencio, como la vida en la muerte.

Para volver a las palabras de Bruno Walter, “La canción de la tierra es la creación más personal de Mahler, y acaso la más personal de toda la historia de la música. […] es la más «mahleriana» de todas sus obras”.

Luis Gorelik, director invitado

Guadalupe Barrientos, mezzosoprano invitada

Fermín Prieto, tenor invitado 

  Repertorio:

  • Gustav Mahler: La canción de la tierra

“La canción de la tierra” de Gustav Mahler
Viernes 6 de noviembre, 20 hs
Auditorio Nacional
Palacio Libertad - Ex CCK