"Masterchef Celebrity 2" comenzó con la misma estrella que su primer temporada y los números dejan más que conforme al canal. El formato genera interés, la edición es impecable y tanto el conductor como los jurados tienen el registro exacto del reality.
Ahora bien. Sus productores sabían que el casting de los participantes era más irregular y disruptivo que el primer grupo de cocineros, sin embargo apuntaron a esa diversidad. En el trabajo concreto en el set se encontraron con que personajes que creían más rendidores a la hora de poner el cuerpo en el concurso donde el límite de tiempo genera la tensión que debe exhibirse para atrapar al público no aparecía. Aportaron disparadores y por momentos aseguraron que "el piso está planchado".
Esta apreciación no tiene que ver con la totalidad de los participantes, pero si con una enorme mayoría de ellos. Rápidamente echaron mano a otros recursos y en este 2do ciclo se puede ver una mayor intervención de los jurados generando sus propias dinámicas. Betular reprochando a Martitegui (3 veces) el rechazo en una entrevista laboral en uno de sus restaurantes, tensión de distinto tipo en la mirada entre los jurados y algunos participantes, Donato jugando y poniéndo límites a Dani "la Chepi" en un coqueteo ante cámara.
Los jurados parecen protagónicos más que nunca en este ciclo, tienen "con que" y lo ponen al servicio del show. Mientras tanto, los productores tratan de que los personajes elegidos "exploten" (en la acepción televisiva de que se expresen en su mayor plenitud) y no los obliguen a duplicar esfuerzos para sacar de cada receta un paso de comedia televisivo como se define este programa. La emoción es el recurso más utilizado, pero al sobreactuarlo claramente pierde transmisión y verosimilitud al aire.