El Gobierno de Italia planea aplicar en 2023 un impuesto extraordinario del 50% sobre los ingresos excedentes de las empresas de energía que se han beneficiado del aumento de los precios del petróleo y el gas.
De acuerdo con la agencia Reuters, el gravamen que propondrá el Ejecutivo que encabeza la primera ministra Giorgia Meloni tiene una tasa equivalente al 50% de la parte de los ingresos corporativos de 2022 que sea al menos un 10% superior al ingreso promedio informado entre 2018 y 2021.
Además, el impuesto tendrá un tope del 25% del valor de los activos netos de cada empresa al cierre de 2021. Alrededor de 7.000 productores y comercializadores de electricidad, gas natural y derivados del petróleo deberán pagar el nuevo tributo hasta mediados de 2023.
También el gobierno austríaco, hace una semana, anunció sus planes de introducir un impuesto temporal sobre el beneficio extraordinario de las empresas energéticas de hasta el 40% para las empresas de petróleo y gas, en aplicación de un acuerdo de la Unión Europea sobre el tema.
Hace pocos días, en España, el gobierno español, del socialista Pedro Sánchez, aprobó finalmente una serie de nuevos impuestos que impondrá de manera extraordinaria a las empresas energéticas, a las entidades financieras, a la banca y a las “grandes fortunas”.
Los gravámenes aspiran a recaudar alrededor de 10 mil millones de euros (210 mil millones de pesos) en los dos años que estará en vigor. Los cálculos del gobierno es que sólo durante este año, los sectores señalados han obtenido ganancias superiores a 25 mil millones de euros (525 mil millones de pesos).