La escritora chilena Isabel Allende ganó el Premio Planeta 2026, dotado con un millón de euros, con La hora antes del alba, una novela que retoma la historia de La casa de los espíritus, publicada en 1982. La decisión supuso una sorpresa en la gala de la 75.ª edición del galardón, celebrada anoche en Barcelona, donde la autora se impuso con una obra presentada bajo el seudónimo de Luz Ventura y el título provisional Los que faltan. Allende, de 84 años, reconoció que no esperaba el resultado y recibió una ovación del auditorio. «Nunca me había presentado a un concurso», explicó, al recordar que había evitado hacerlo por temor a quedar entre los últimos puestos.
La noticia generó un sismo en el mundo editorial, en el que los premios son muchas veces cuestionados, y en este caso no sólo llegó a manos de una consagrada autora sino además de alguien que forma parte del catálogo de otra importante editorial. El resultado vuelve a abrir el debate en torno a si estos galardones, tan abultados en su remuneración, deben ir a manos de autores novatos o de consagrados, aunque también se trata de un concurso a ciegas, con seudónimos.
Pero uno de los momentos más significativos del discurso de Allende llegó cuando aludió al momento de escribir esta secuela. Vale la pena recordar que uno de los temas de "La casa de los espíritus" tiene que ver con el Golpe de Estado en un país que parece Chile. Y que la autora es la sobrina de Salvador Allende, que fue víctima de uno a manos de Augusto Pinochet en 1973. La escritura de esta secuela no es menor. Y tampoco la frase que expresó en el discurso: “Cada historia es una semilla, yo tengo cientos de semillas. De pronto una semilla brota y empieza a molestarme. Sé que ha llegado el momento de escribirla y eso ocurre porque el tema está en el aire, y ahora, cuando veo tantas democracias amenazadas, vuelvo a sentir el mismo temor que me obligó a salir de mi país en 1973″, dijo, con gran preocupación sobre el mundo actual.
En La hora antes del alba, Allende recupera a Alba Trueba, nieta de la familia protagonista de su novela más conocida, y narra su historia después de la violencia, la tortura y la represión de una dictadura. La autora vinculó el regreso a ese universo literario con el presente político internacional y advirtió sobre el avance del autoritarismo y el fascismo. La novela cierra, según explicó, una historia sobre la que sus lectores le preguntaban desde hacía décadas. El reconocimiento llega en una edición récord del Planeta, que recibió 1.424 originales y celebró los 75 años de un premio que concede un millón de euros al ganador.
El finalista fue el escritor y guionista de cómic español Sergio Hernández Carrasco, que obtuvo los 200.000 euros correspondientes al segundo puesto con La añoranza, su primera novela. Ambientada en la Barcelona de 1959, la obra combina una historia de amor con una investigación sobre una desaparición y las huellas de la represión franquista, en una trama que incorpora la figura del poeta Antonio Machado y las heridas del exilio. Hernández, hijo de un librero, destacó el papel de los libros en su vida y dedicó el reconocimiento a quienes encontraron en la lectura «su salvación y su forma de vida».