Un grupo de personas que padecen la irreverencia, confiesan cosas inauditas, hablan idiomas perdidos y cantan canciones de jóvenes que no saben ni pronunciar. No pueden medir sus emociones porque están desmedidos. Están vestidos de fiesta con lo mejor de su placard.
Son un grupo de autoayuda al que nadie ayuda. No cuidan su lenguaje porque están de vuelta de la vida. Están desbordados de emociones extremas de tanta vida vivida. Tienen la pulsión de ser vistos, tienen la adicción de exponerse. Mezclan la jubilación, los remedios y las técnicas de actuación. No tienen límites y son poderosos. No actúan: ELLOS SON “IRREVERENTES”.