La Argentina sigue pulseando con el FMI el nuevo programa de pagos que contemple la complejidad de la Sequía en el país que hizo caer los ingresos por exportaciones en casi 20 mil millones de dólares.
Massa aguarda la resolución de las diferencias con el ente mientras se aceleran los tiempos para el pago de 2 cuotas.
En tanto, el principal aliado del país ante el organismo es el director de China, Zhengxim Zhang, que esta semana jugó fuerte en favor de la Argentina. Zhang envió una nota interna al board del FMI donde comunicó que si el Fondo sigue demorando la aprobación del acuerdo, China autorizará a la Argentina a usar el segundo tramo del swap para abonar todos los vencimientos con el organismo. La provocación no es menor, porque barre con el rol de prestamista de última instancia del FMI, figura que explica la esencia del organismo según publica La Política Online.
La carta impactó a Elizabeth Shortino, la directora de EEUU que tiene el poder de veto. Pero la interna que atraviesa el FMI debilita la posición norteamericana. Publica el mismo medio que Estados Unidos considera prioritario el rescate a Ucrania y la demora de esos fondos motivó que Gita Gopinath, representante en los hechos del Tesoro y número dos del FMI, confrontara a Kristalina Georgieva, designada por Europa, por el retraso de los desembolsos.
Respecto a los fondos chinos, Argentina posee un swap de monedas con China por 130.000 millones de yuanes, equivalentes a USD 19.000 millones. Este swap que fue renovado por Massa y Pesce en su reciente viaje a Beijing los próximos tres años, representa hoy el 60% de las reservas brutas en poder del Banco Central.
Durante el viaje de Sergio Massa a China, se acordó que Argentina pueda acceder a la aplicación del equivalente a USD 5000 millones para financiar las compras al gigante asiático y pagarle al Fondo Monetario Internacional.
Este monto podría renovarse por otros 5000 millones, a medida que se utilicen los anteriores. Al momento, 14.000 millones, permanecen asentados en las cuentas del Banco Central como un crédito para refuerzo contable de las reservas internacionales.