Dora es una abuela que pasa la mayor cantidad de tiempo en su cocina comedor, rodeada de sus muebles y artefactos más preciados: su horno y su mesa; el altar ideal para recibir y dar amor a cualquiera que llegue a esa casa.
Todos entran y salen de su hogar, cual puerta giratoria y Dora está allí para recibir todos los vaivenes. Su hija Marina y el hijo del encargado del edificio, Alejandro, son quienes revolucionan la rutina de Dora, cada uno a su manera.
Una tarde, la visita de su nieta preferida, Carla, y una confusión propia de la vejez dan el puntapié a un sinfín de discusiones y conflictos familiares.
Actúan: Cristina Maresca, Graciana Urbani, Rocío Gomez Wlosko y Braian Ross
Dramaturgia y dirección: Martín Goldber