"Reparando los pañuelos de las Madres y las Abuelas. No vamos a dejar que borren la Memoria de nuestros 30.000 compañeros y compañeras. Los pañuelos no se tocan" publicaron los agremiados en ATE Capital que asistieron este miércoles a reparar las inscripciones violentas contra los pañuelos de Madres y Abuelas.
Junto a ellos también estuvo la diputada Victoria Montenegro volviendo a pintar de color blanco la insignia internacional por los Derechos Humanos.
Entre las inscripciones algunos militantes opositores en la Marcha de las Piedras escribieron "No son 30.000, son 108.000" comparando el efecto desolador de una pandemia o crisis sanitaria con el Terrorismo de Estado que vivió nuestro país. La disrupción e indolencia de algunos manifestantes igualaron hechos totalmente diferentes. Uno donde el hombre sólo pudo paliar el efecto de una crisis sanitaria y el otro que es producto de la violencia, la brutalidad y el autoritarismo humano puesto al servicio de la página más oscura del país.