Paradójico, insólito o agraviante. En medio del invierno más cruel en temperaturas y en el pico de frío a nivel nacional y con el gas natural interrumpiéndose en industrias y estaciones de servicio, el gobierno del presidente Milei decidió desregular el precio de las garrafas con que se aprovisionan los hogares más humilde. Esto disparó el precio de la unidad de 10 kg llegando a los $25.000 cada una en la provincia de Salta.
“Se eliminan los precios de referencia. Los precios libres son la mejor brújula para un mercado sano”, escribió el ministro de Desregulación y Transformación del Estado Federico Sturzenegger en un posteo en su cuenta oficial de X en el que detalló otras medidas para desregular el mercado de Gas Licuado de Petróleo (GLP) a partir del Decreto 446/2025.
Hasta la entrada en vigor del nuevo esquema, la Secretaría de Energía fijaba precios de referencia para garantizar un abastecimiento regular y continuo, así como para promover la inscripción de empresas en registros oficiales. Los valores orientativos desde finales de 2024 eran de $10.500 para garrafas de 10 kg, $12.600 para las de 12 kg y $15.750 para las de 15 kg. Estos precios incluían IVA e ingresos brutos, y buscaban evitar el comercio clandestino y asegurar acceso uniforme en todo el país.
Sturzenegger resaltó también que la norma eliminó la obligación que tenían las empresas de pedir permiso previo para operar como fraccionador, distribuidor o comercializador de GLP. Ahora se requiere únicamente el cumplimiento de requisitos de seguridad. Una vez presentada la documentación, la autoridad de aplicación cuenta con un plazo de diez días para solicitar correcciones.