Borges y Kodama, en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes

Posteado el 20/10/2026

Esta mañana, el Instituto Cervantes de Madrid recibió el legado de Jorge Luis Borges y María Kodama. En colaboración con la Fundación Jorge Luis Borges y la Ciudad de Buenos Aires, se realizó un acto encabezado por el poeta Luis García Montero, director del Cervantes, en el que se evocó el vínculo de Borges con España. El acto tuvo como epicentro el depósito de objetos del autor y de su compañera de vida en las Cajas de las Letras, como símbolo de su relevancia para la lengua castellana y como una forma de preservarlos.

Es una tradición que el Cervantes inauguró en 2007, cuando se trasladó al edificio que había sido inaugurado por el Estado argentino en 1918. Allí funcionó el Banco Español del Río de la Plata y, donde antes había dinero, hoy hay objetos de creadores hispanohablantes. Son 1800 cajas de seguridad que albergan la pipa de Buero Vallejo, la máquina de escribir de Nicanor Parra, tierra de la casa natal de Gabriel García Márquez (caja 1483), las zapatillas de Alicia Alonso y, ahora, la corbata y la cámara fotográfica de Borges y Kodama.

En un acto en el que también cantó Marcelo Balsells, acompañado por el guitarrista César Angeleri, el especialista Lucas Adur recordó que Borges encontró su destino literario en España, país en el que vivió entre 1919 y 1921. Llegó sabiendo que quería ser escritor, pero descubrió algo más, reveló Adur: entendió la literatura como un hecho colectivo y comprendió que la vida literaria también transcurría en los bares y los cafés.

Borges, devoto de Cervantes, regresó así a España de manera simbólica. «Lo también español no es menos argentino que lo gauchesco», escribió en El idioma de los argentinos. Un acontecimiento que vuelve a poner de manifiesto la trascendencia del escritor argentino, cuya muerte cumple justamente cuarenta años.