"Me pareció una patriada importante poner sobre la mesa un tema poco tratado en la ficción argentina, como es el de los evangelistas y su incidencia sobre la política. Es una realidad que Bolsonaro puso muy de manifiesto, pero que avanza en toda Latinoamérica. Me interesa cuando el arte y la militancia se pueden conjugar." comenzó diciendo la primera actriz Nancy Dupláa al diario Tiempo Argentino luego del estreno de la 2da temporada de "El Reino" en Netflix.
"En tiempos de tanta cancelación, El Reino se atreve con dos temas siempre controversiales e incómodos, en los macro y los microescenarios de la sociedad y el Estado. e suele decir que mejor no hablar de política y religión, y la serie trata de ambos, y entrelazados" agregó.
"En Latinoamérica, la iglesia evangelista empezó a ocupar lugares inexplicables de mucho poder económico y visibilidad: están en programas de televisión, en novelas, en el caso de de Brasil, en iglesias que se multiplican por todas partes" analizó.
Y agregó: "Desde allí van encontrando agujeros en sectores de la sociedad que necesitan de ese empuje y de esa palabra de amor, por decirlo de alguna manera. El éxito de los discursos cuasi mágicos que prometen bienestar con eslóganes o ritmos musicales efervescentes habla de cierto fracaso de la dirigencia"
Y desde esa situación dijo: "Cuando hay zonas grises o el Estado deja huecos en lugares a los que no llega, se comienza a pensar que la política no es la herramienta fundamental para cambiar la realidad de la gente. Si bien la historia es una ficción, encuentro algunos puntos que, al menos, hay que mirar con respeto".
Y siguió analizando en el contexto Latinoamericano: "Los partidos políticos que, como el que plantea la ficción, se erigen en defensores de la República y la moral y son todo lo contrario. Es el mismo peligro de tomar a Dios como el referente de las decisiones y con ello tapar las responsabilidades de esas personas que supuestamente siguen a un mandato divino, mientras se llenan los bolsillos. El evangelismo asociado a la política es un peligro creciente para Latinoamérica"
Diferenciando a los creyentes de las instituciones religiosas dijo: "Hay que preguntarse por qué la corrupción y el abuso sexual suele también ser recurrente y hasta estructural en algunas de estas organizaciones religiosas".
Sobre su mirada política y el presente que vive el país dijo: "Todos saben de qué lado estoy. Todos saben qué siento y pienso. La violencia, la impunidad y el cinismo generan violencia siempre. Por eso, hay que ser muy cautos, tener muy en muy en claro cómo decir las cosas, sino nos vamos a matar entre todos. Cuando hay tanta injusticia tenés ganas de ir con un bate de béisbol a romper todo, pero no es la solución. Tenemos el deber, por nuestra ideología, de pensar con claridad y seguir actuando".