Dentro de las curiosidades que generó el primer partido de la selección argentina en el mundial Qatar 2022 fue una acción publicitaria del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en pleno Palermo Chico.
En el recoleto barrio porteño, muy cerca de la Embajada de EEUU, el Ecoparque y los Lagos de Palermo, el gobierno de Larreta instaló un dispositivo integrado por una gran pantalla, reposeras, camas paraguayas, merchandising acorde al Mundial y gigantografias de jugadores. Todo bañado del color insignia del PRO en la Ciudad: el Amarillo.
Lo particularmente extraño, además de la utilización de colores partidarios en una acción en espacio público y con fondos del distrito, es que lo realizó en un barrio donde por el recorte socio-económico se desprende que casi todos tienen televisor y proveedor de cable para ver ese primer partido además del horario: 7 de la mañana donde se supone que muchos prefirieran contemplar ese primer cruce en sus casas y no en un espacio público.