“Suelte su espalda, se liberan los nervios que tenía atorado. Se libera esa parte de su cuerpo que se encontraba con dolor” le repetía el hipnotizador invitado a Carmen Barbieri en su programa de Magazine.
“Contaré cinco y despertará descansada, positiva, en un estado de armonía y tranquilidad extraordinarias. Será como si le hubieran quitado un lastre que venía cargando” le dijo al final de la experiencia a la conductora.
Al volver en si, dijo Carmen: “Me siento totalmente liviana. Mi sonidista siempre me dice que me tranquilice y ahora estoy como si me hubiese tomado un frasco de clonazepam. Es rarísimo. Estoy bien, pero rara” y agregó: “¡Tengo que hacer fuerza para aplaudir! ¡Estoy volando!”.