El periódico "The Economist" reflejó en una fuerte tapa, la hambruna que conllevará la continuidad de la guerra entre Rusia y Ucrania.
"La catástrofe alimentaria que se avecina" titula el medio sobre el conflicto bélico iniciado el 24 de febrero, el cual vuelve a golpear el sistema alimentario global debilitado por la Covid-19, el cambio climático y provocaría un "shock energético".
El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, destacó en ese sentido el impacto que podría generar la aprobación de la variante de trigo transgénico HB4 resistente a la sequía, tanto en el aumento de la productividad en zonas de mayor estrés hídrico como en "la consolidación de las reservas" del Banco Central, por su aporte al ingreso de divisas.
Filmus formuló declaraciones en Casa Rosada al término de la reunión de gabinete, en las que informó que en el encuentro analizó junto con su par de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, "el impacto que podría tener el acuerdo científico tecnológico" entre el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y la empresa Bioceres en el desarrollo de una variante de trigo transgénico resistente a la sequía.