El Comité de Derechos Humanos de la ONU concluyó que el proceso contra el expresidente Luiz Inácio Lula de Silva, por el que fue condenado en 2017 por corrupción, no fue imparcial y se violaron sus derechos políticos.
"Si bien los Estados tienen el deber de investigar y enjuiciar los actos de corrupción y mantener informado al público, especialmente en relación con un exjefe de Estado, tales acciones deben llevarse a cabo de manera justa y respetar las garantías del debido proceso legal", declaró Arif Bulkán, miembro del comité, según publicó el sitio RTenespañol.
La declaración del ente es considerada como una obligación legal que debe ser acatada por el Estado, en estricto cumplimiento del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, ratificado por esa nación. La decisión final sobre la investigación se presentará en mayo próximo, tras una reunión entre 18 peritos del organismo.
En el marco de la operación 'Lava Jato' el ex juez Sergio Moro, quien acaba de bajar su candidatura a Presidente de la Nación, condenó a Lula a 12 años y un mes de prisión. El expresidente permaneció un año y siete meses recluido en un centro penitenciario, hasta que en noviembre de 2019 el Supremo declaró inconstitucional su encarcelamiento y se le devolvió su libertad.
Según la Comisión de la ONU Moro y los fiscales violaron el derecho de Lula a la presunción de inocencia y que las "violaciones procesales" de la operación impidieron al líder del Partido de los Trabajadores (PT) concurrir a las elecciones de 2018.
Moro autorizó en su momento al fiscal la intervención del teléfono personal del expresidente y su familia. El comité de la ONU concluyó que estas grabaciones violaron el derecho de privacidad de Lula.
Lula siempre negó las acusaciones y dijo ser víctima de una conspiración para impedir que se presentara a aquellos comicios, en los que partía como favorito en las encuestas, y que finalmente ganó el ultraderechista Jair Bolsonaro.
En 2019, el portal The Intercept Brasil filtró unos mensajes que revelaron que el exjuez –que después de convertiría en ministro de Justicia– se coordinó con los fiscales para encarcelar a Lula.
En abril de 2021, el ministro del STF, Edson Fachin, anuló todas las condenas contra Lula da Silva relacionadas con la Operación ' Lava Jato', con lo que el exmandatario recuperó sus derechos políticos y le abrió la puerta para participar en los comicios del próximo 2 de octubre.