EL PAIS DE DESENCUENTRO Y UN DILEMA "BECKETTIANO"

Posteado el 18/12/2021

Desde el inicio de la Pandemia de Coronavirus el interrogante en el mundo era si la clase política iba a estar a la altura de las circunstancias de una tragedia sanitaria global comparable con una guerra.

Como "generalizar es mentir" está claro que en nuestro país hubo ejemplos luminosos y otros que dieron cuenta que muchas mentes no salieron del poroteo coyuntural para buscar un título mediático que le permita promoción gratuíta y más en medio de la campaña legislativa.

Ahora bien, el tratamiento del proyecto del Presupuesto 2022 fue otro ejemplo de que el escenario político por momentos niebla la razón lógica y hasta contradice a muchos de sus oradores.

La oposición divida en 10 bloques y sin ningún interlocutor común dirimía quien tendría más protagonismo en la nueva composición de la Cámara y pese a pedir en toda la maratónica sesión la vuelta a la Comisión del proyecto, cuando asomaban las luces del día y los canales de noticias empezaban a "pinchar" (tomar la señal) del recinto comenzaron en una coreografía sincrónica a oponerse y rechazarlo. Si, rechazar lo que horas antes estaban pidiendo. 

El primer chivo expiatorio fue el Dip Máximo Kirchner a quien le endilgaron el tono de su discurso y la acusación de toma de deuda por parte del gobierno de Mauricio Macri. ¿Era una novedad? ¿Sorprendió a alguien que lo dijera el titular del bloque del "Frente de Todos"? La respuesta es clara: NO. No fue el motivo. Horas antes el diputado de "Juntos por el Cambio" Martín Tetaz ya adelantaba en TN que tenían 132 votos para voltear el proyecto.

Siendo asi uno puede preguntarse ¿Máximo no lo sabía? ¿Bajó con los votos y abstenciones necesarias? Visiblemente indignado salió por C5N desmintiendo la supuesta falta de diálogo dado que justamente estuvo hablando después de la medianoche con quien lo acusaba en el recinto de no dialogar. 

El Presupuesto fue rechazado como hace una década en el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner por razones que se acercan más a lo político que a lo económico. En medio, una sociedad que sigue expectante esperando la resolución de sus problemas confiando en la política como única herramienta transformadora de sus realidades.

Más del 60% de pobreza en los más pibes, un crecimiento económico exponencial pero concentrado que no oxigena como debiera las esperanzas de quienes siguen aguardando, inflación en precios de alimentos y costo de vida, y un FMI que coquetea con correcciones luego de haber saltado su propio reglamento por orden de Trump para financiar la debacle de Macri que sin Pandemia y con decenas de miles de millones no pudo evitar su derrota. La Macro y la Micro pulseando en una economía que como siempre agita sus aguas en el mes de diciembre.

Los representantes de los tres poderes, en muchos casos jugando a la crónica y comunicadores jugando a la sentencia.... En el medio una realidad ineluctable que busca que alguien frene sus apetencias de figuración y poder, para abrir caminos de consenso, verdadero diálogo y solución que devenguen en el Bienestar Social.

Si esto no sucede, la Argentina se hundirá un poco más en el paisaje "Beckettiano" de "Los Dias Felices" donde Winnie transitaba sus horas repitiendo las mismas palabras en un laberinto que sólo le hacía perder vitalidad hundiéndose en una montaña de tierra.