Luego de la noticia dada por Rodrigo Lussich en Blender, los conductores de "Intrusos" hablaron en el programa del fin de una etapa que ocurrirá en diciembre próximo con la separación de la dupla.
"Se empezó a hablar de villanos, pobrecitos, abandonados y malvados. Y la verdad que acá lo que hay son dos tipos que se conocen hace 20 años y que trabajan juntos todos los días desde hace 7 años. Quisiera ver cuántos de los que han hablado pueden decir lo mismo” comenzó diciendo Adrián Pallares mirando a cámara.
“La venimos hablando nosotros hace mucho tiempo. Nosotros tuvimos una reunión, verano del 2023, subimos al auto y Rodri me dijo: ‘Yo me voy, Adri’; con lo cual ha pasado mucho tiempo”, aclaró.
“Esto lo hemos construido entre los dos, nos hemos tenido paciencia en un montón de cosas. Yo soy muy pesado, todos deben creer que yo soy muy bueno, que soy fácil pero soy muy pesado, muy hablador, muy denso, muy metido. Y mi amigo es la mejor persona para trabajar en dupla, no hay nadie mejor ni más generoso. Él me subió al escenario (para todos lo que dicen que me bajó), él me puso la cabeza así para que hagamos teatro, me volvió loco. Me puso un director, me ayudó cuando me olvidaba la letra porque eso es amor y afecto de amigos; cuando vos querés que al otro le vaya bien igual que a vos. Entre nosotros nunca hubo celos, si uno brillaba el otro estaba contento”, remarcó.
Al recordar el inicio de esta dupla en pantalla, Pallares contó que fue de casualidad cuando un productor los hizo parar juntos y empezar el programa. “¿Saben lo que muchos decían en este canal cuando agarramos Intrusos en 2021? ‘En marzo los levantan’... Y sobrevivió esta marca”, recordó. Inmediatamente, el expanelista aclaró cómo es su vínculo con Florencia de la V, una de las exconductoras del ciclo. “Yo no tengo nada en su contra. Lo que a mí me molestó fue que cuando hablaba de nosotros decía ‘la otra gestión’. Una pavada, pero a mí eso me molestaba. No me gustaba porque nosotros nos hicimos cargo de algo que había que hacerse cargo después de que se fue Rial. Había que ponerse en sus zapatos y nosotros lo hicimos y el programa siguió adelante. Pero no la odio, la admiro como capocómica que es”, advirtió.
Sobre las versiones de que estaba decepcionado por la decisión de su compañero, Pallares aclaró: “No ando triste, no soy un tonto yo. No crean que ando triste porque un trabajo puede terminar. Este medio es así. Es trabajo esto. Enoja cuando se meten en lo personal, cuando se dice que yo soy un pobrecito y Rodrigo un desgraciado; la verdad yo no lo voy a permitir”, concluyó dándole la palabra a su socio.
Tras escuchar atentamente a su amigo, Rodrigo Lussich tomó la palabra. “Yo soy una persona que ustedes me conocen desde hace muchos años en el medio y saben que no tengo filtro en general; tanto para lo bueno como para lo malo, soy lo que ves. Eso tiene que ver con mi espíritu. Yo soy una persona libre, me muevo en libertad y bajo mis convicciones. No especulo. Más allá de que por supuesto tengo ambiciones profesionales y he recorrido un camino que quiero seguir”, comenzó mientras aclaraba que tampoco es una “etiqueta” dentro de este medio.
“No hago chimentos o humor político. Por suerte tengo recursos y distintos registros que cada uno puede comprar o no, de distintos lugares. En mis redes hago humor político, monólogos, me la juego por lo que pienso porque creo que hoy hay que posicionarse en la Argentina para parar ciertas cosas. Hay quienes dicen: ‘¿Por qué hablás siendo uruguayo?’. Hace 40 años que vivo en la Argentina. No solo estoy radicado en este país sino que gran parte de mi familia está acá, mis afectos, mis parejas, mis amigos y he trabajado acá desde los 14 años. Antes vendía café en la calle a los 10 años. A los 14 hice mi primer programa de radio y a los 18 conducía un noticiero en un canal de cable de Pilar. Laburé toda mi vida, hice todo el caminito. No para llegar a un lugar, no creo que se llegue a ninguna parte. Cuando mi amiga Meche (Portillo) se murió hace un año me di cuenta que uno no llega a ningún lado, porque cuando querés ver a dónde estás llegando tal vez ya es tarde”, reflexionó.
Y continuó diciendo:“Siempre he pagado el precio de mis decisiones; de algunas me he arrepentido, de otras no pero, mi libertad primó siempre y siempre va a primar porque el costo lo pago yo y no quiero arrastrar a nadie en eso”. Y agregó Lussich: “Me arrepiento de no haber tenido un hijo siendo joven, de no haber sido papá. Puedo serlo todavía, soy un hombre joven pero me hubiera gustado haber tenido la claridad que no tuve en aquella época. Hoy siento que tengo mucha claridad. Si algo me pasó con la muerte de Meche y los dos meses que me fui a España es justamente la claridad de quién soy, qué quiero, qué pienso, qué siento, qué opino, qué hago; siempre ha sido así”, se sinceró.
Y respondiendo a las versiones de algunos colegas dijo: “Entonces que algún colega salga a decir que me manejé de forma desprolija es un error, es una mentira, es una falacia. Con mi socio y amigo hablé de mi intención de cortarme solo o que cada uno sea autónomo en su carrera (porque lo éramos antes de ser dupla). En el año 2020 cuando llegué a Intrusos yo venía de conducir en Confrontados. Rial me ofreció ser panelista y acá vine, cagándome en cualquier jerarquía y cualquier ego porque cuando uno es una persona noble, honesta y hace lo que le gusta no necesita una silla u otra, no depende de eso. Me subí a esa escalera de colores, llegó la cuarentena y mucha gente todavía me agradece las alegrías y el humor de Escandalones que un tipo generosísimo como Rial me permitía”, aclaró.
Y recordó: “Cuando me llamó Rial me dijo: ‘Yo dentro de poco me voy a ir y quiero que se quede gente del panel, periodistas de la mesa, la gente del programa’; él lo tendría en la cabeza ya. Se fue a TV Nostra y comenzó esta dupla, que fue y es un éxito. Al año nos vinieron a buscar de Eltrece. Nos tentaron las luces de neón, de trabajar en un canal entre los líderes; además necesitábamos ser los Socios del Espectáculo sin necesidad de ser los reemplazantes de Rial. Demostramos que juntos éramos una marca propia. Cuando volvimos a América ya fue desde otro lugar”.