L’Om Imprebís estrena el próximo 8 de octubre, en la Sala Jardiel Poncela del Teatro Fernán Gómez, Moscú no existe, un espectáculo construido a partir de textos de Antón Chéjov y dirigido por Santiago Sánchez y Michel Lopez. La obra, que podrá verse hasta el 8 de noviembre, reúne materiales de Tío Vania, La gaviota, Las tres hermanas y El jardín de los cerezos, aunque no pretende reconstruir el universo del escritor ruso de manera convencional. Interpretada por Carles Montoliu, Víctor Lucas, Pilar Martínez y Beatriu Casanova, la propuesta busca condensar algunas de las obsesiones centrales de Chéjov —los sueños postergados, la frustración, el paso del tiempo y la dificultad para actuar— en una mirada sobre el presente.
El punto de partida es precisamente esa distancia entre lo que se espera del futuro y aquello que finalmente sucede. En Moscú no existe, los personajes de Chéjov aparecen transformados en figuras contemporáneas: el hombre que ha cumplido con todas las expectativas pero descubre que no ha vivido, el emprendedor que convierte todo en mercancía mientras intenta ocultar su vacío, la joven artista precarizada que todavía espera que sus sueños se cumplan y la mujer dedicada a los cuidados que termina siendo descartada por una sociedad que ya no la considera útil. La pieza utiliza las palabras del autor ruso y su particular mezcla de ironía y melancolía para hablar de una sociedad que, mientras espera una solución futura, corre el riesgo de quedar atrapada en la inmovilidad.
El montaje supone además el reencuentro de L’Om Imprebís con Michel Lopez, referente del teatro de creación en vivo y colaborador de la compañía en trabajos como Imprebís y Hoy no estrenamos. Después de más de cuatro décadas de trayectoria y de sus giras por distintos países, la compañía vuelve así a uno de los autores fundamentales del teatro occidental desde un procedimiento alejado de la reconstrucción de época: cuatro actores, varios personajes y una escritura escénica que busca hacer convivir el humor, la frustración y la dimensión política de unos textos escritos hace más de un siglo con las contradicciones del presente.
Maxi Legnani