"Inspirada en una balada inglesa del siglo XVIII Bertolt Brecht y Kurt Weill crean la Ópera de tres centavos que se presenta por primera vez en Berlín en 1928 y de allí al mundo hasta 1933 con la llegada del nazismo. La historia atraviesa siglos y geografías y hoy llega a Buenos Aires gracias al Teatro Colón y el Complejo Teatral Buenos Aires en una versión que no pierde brillo, actualidad y verdad.
La trama se juega entre ladrones y corruptos o sea: entre capitalismo voraz y complicidad del poder representados por Mackie el Navaja, jefe de una banda de ladrones; Jonathan Peachum, empresario explotador de mendigos y el vendido jefe de policía Tiger Brown.
El casamiento de la hija de Peachum, Polly , con Mackie es el eje de la historia en la que se cruzan criminales, autoridades, hambrientos y prostitutas en un coro que bien puede expresar nuestro tiempo. ¿Qué es más grave el robo o la corrupción? Pregunta el empresario de la mendicidad al corrupto jefe de policía… un dilema que llega a nuestros días
Intensa labor escénica de “Mackie” Peloni y “Jonathan” Paker, los antagonistas, así como de Evelyn Basile, en el papel de Polly y su madre Laura Silva junto a un elenco de primeras figuras que hace honor a la memoria del mejor Brecht.
Gran trabajo del director Gabriel Calderón en el tratamiento de una obra que rompió en su tiempo con la dramaturgia convencional así como la ajustada dirección musical de Annunziata Tomaro.
Dato Extra: Para las y los poco conocedores de esta obra de Brecht que se descolocan en la introducción al son de la música de La balada de Mackie Messer y les suene parecida a la de Pedro Navaja (para los de este lado del mundo) respiren hondo: es la misma y atravesó casi 100 años desde un teatro de Berlin pasando por Louis Armstrong y Frank Sinatra entre otros hasta recalar en la versión sudaca de Willie Colon y Rubén Blades.
La canción permanece inalterable y la injusticia también…
Colaboración periodística: Lucía Capozzo