Una casa en un country de Capilla del Señor escriturada por el Jefe de Gabinete por u$s 120.000 y con refacciones por u$s 245.000. Un departamento de categoría comprado en Caballito en 12 cuotas con arreglos por u$s 65.000 y varios viajes al exterior y el país en avión privado o primera clase. Estas son algunas de las acusaciones que llegaron a una investigación judicial sobre el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Ayer el fiscal citó a declaración testimonial a Matías Tabar, el constructor a cargo de los trabajos en Indio Cuá. El testigo comenzó a declarar pasadas las 11, y su exposición fue sorprendente: dijo que Adorni pagó 245.000 dólares en efectivo por una obra que le tomó entre siete y nueve meses de tiempo. Los pagos: en efectivo.
También indicó que mientras se hacía la obra, el jefe de Gabinete alquiló otra casa en el mismo barrio, por un total de 13.000 dólares mensuales. El constructor Tabar llevó a la fiscalía toda la documentación referida a su trabajo.
Según remarca Clarín: "Sobresale en la compra de inmuebles un común denominador: la utilización de hipotecas privadas y posterior escrituración. También la actuación de la escribana Adriana Nechevenko."
Dentro de los detalles señalados por el constructor ante el fiscal "se remodeló la piscina a la cual, además, dijo el contratista, se le añadió una cascada" motivo que generó múltiples "memes" en las redes sociales y hasta el comentario anoche de Carlos Pagni preguntándose si habría que juzgarlo por razones "éticas o estéticas".