Las ventas de ropa cayeron un 21% en términos reales en 2024, en un contexto de dificultad para trasladar costos al precio de los productos.
Esto responde a la caída de la demanda y presiona sobre márgenes de rentabilidad, indicó la cámara CIAI en un informe. Se observan mejoras en indicadores del sector: se redujeron los stocks excesivos, el 60% tiene inventarios equilibrados, y un 80% no reporta atrasos en la cadena de pagos.
Durante el último bimestre del 2024, las ventas de ropa en términos reales cayeron y el 70% de las empresas declaró un aumento de la facturación nominal por debajo de la inflación.
Si la medición se realiza en términos de unidades, las ventas registraron una caída interanual del 1,2% durante el bimestre. Dicho valor representa una significativa desaceleración respecto al bimestre anterior. Por primera vez en 2024, la cantidad de empresas que reportaron bajas (37%) se redujo considerablemente frente al bimestre anterior.