En un nuevo acto de lo que los trabajadores califican como persecución ideológica, el gobierno de Javier Milei despidió a la periodista Natalia Maderna, con 17 años de trayectoria en Radio Nacional sin causa. La medida se ejecutó de manera abrupta: Maderna fue detenida en la puerta de su lugar de trabajo y se le impidió el ingreso.
El despido fue notificado mediante un telegrama que invocó el artículo 245 de la Ley de Contrato de Trabajo, alegando "sin justa causa". Sin embargo, desde la Asamblea de Trabajadores de Radio Nacional sostienen que el motivo es político: "La causa está a la vista. Esto ocurrió justo cuando nuestra compañera comenzó un nuevo programa en un canal de la Provincia de Buenos Aires", denunciaron en un comunicado.
Los empleados de la radio pública vinculan este hecho con lo que describen como un "vaciamiento sistemático" de los medios estatales. "Radio Nacional es una herramienta clave para la democracia. Difunde cultura, da voz a los sectores populares y promueve las economías regionales. Todo lo contrario a lo que busca este gobierno de saqueo, deuda y hambre", afirmó un trabajador bajo condición de anonimato.
Según datos de la misma asamblea, el gobierno redujo la programación local en las 49 emisoras de Radio Nacional en el país, congeló salarios —que hoy están "por debajo de la línea de indigencia"— y censuró contenidos.
Recordemos que con el cambio de gestión dieron de baja todos los contratos vigentes (cerca de 500), no renovaron ciclos que habían logrado reposicionar la emisora luego del apagón del gobierno de Macri (las emisoras terminaron no estando online) y levantaron además un histórico ciclo "Las dos carátulas" con 73 años al aire y empleando actores para difundir dramaturgia nacional.
La radio quedó al mando del empresario Héctor Cavallero que a poco de asumir despidió a un peridista de la primera mañana informativa, Ricardo Benedetti por contar los gritos de la ministra Pettovello contra Karina Milei, según el mismo dijo.De "Libertad" poco o mejor dicho, NADA.
Además dentro de la gestión, empleados de las 53 radioemisoras de Radio Nacional denunciaron persecusión y despidos arbitrarios. Tal es el caso de Roxana Arazi de Radio Nacional Bariloche que publicó en su Facebook a fin del año pasado:
"El 1ero de noviembre de este año (2024), RTA (Radio y Televisión Argentina), de la que dependen, entre otros medios, todas las emisoras de Radio Nacional del país, decidió echarme. Algunxs lo notaron porque ya no estoy al aire ni siquiera esos pocos minutos en los que me permitían difundir un par de noticias que, además, no “debían” ser comprometidas. Algo que, por supuesto, transgredí toda vez que pude.
Esa era mi tarea desde hace unos meses, cuando decidieron levantar algunos de los programas periodísticos, principalmente los de la primera mañana, para retransmitir Radio Nacional Buenos Aires, con el “actor” Diego Ramos como conductor principal de ese espacio.
Mi despido fue “sin causa”, porque no hay ningún motivo explícito en el telegrama que me enviaron. Aunque sí lo debe haber, según consta en mis registros."