El nuevo espectáculo de Tantanian (voz) y Penelas (piano y voz) presenta un repertorio que va desde Vivaldi a Boublil & Schönberg (Les Misérables); de Enrique Santos Discépolo y Celedonio Flores a Liliana Felipe.
En tiempos de aceleración constante y de crisis: todas nuestras certezas parecieran derrumbarse, desvanecerse en el aire. Para no caer intenta la detención, la empatía, el poder acercarnos, comprender qué hay más allá de nosotros. En épocas de narcisismos salvajes escucharnos, mirarnos a los ojos. Acciones, estas, que parecieran ser obvias, evidentes, cotidianas. Sin embargo, no. Nuestros tiempos se alejan irremediablemente de todas estas herramientas.
Para no caer intenta escuchar, despertar, acompañar, emocionar, entender. Cosas, estas, que hacemos los humanos hace siglos y que hoy forman parte de un nuevo futuro. Porque de eso se trata: no lamentarnos por lo perdido ni lamernos las heridas y darnos palmadas en la espalda por nuestro presente, sino poder construir lenta y firmemente nuestro futuro.
Este dúo conformado en el año 2008 ha trabajado en diferentes formatos y géneros, creando espectáculos como Los sensuales de Alejandro Tantanian (Camarín de las musas, 2008); Viaje de invierno (Teatro Metropolitan, 2010); Las islas de Carlos Gamerro (Teatro Presidente Alvear, CTBA, 2011); Almas ardientes de Santiago Loza (Teatro San Martín, 2014); Todas las canciones de amor de Santiago Loza con Marilú Marini (Paseo La Plaza, 2016); y Alejandro Tantanian & Diego Penelas (Bargoglio, 2018 – 2019), entre muchos otros. Todas estas colaboraciones supieron merecer nominaciones y premios locales e internacionales.