"Tiene cartel de venta uno de los edificios emblemáticos de la ciudad de Buenos Aires. Se vende el Complejo Tita Merello, desde 1928 se conoció como el Gran Cine Suipacha, hasta que en 1995, Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) lo transformó en un espacio exclusivo para el cine nacional. Cerró en la medianoche del 30 de junio del 2010 y pese a que los reclamos nunca volvió a reabrir." comienza diciendo la nota de Graciela Moreno para BAE dando la triste noticia de la muerte de un emblemático espacio cultural en CABA.
"Ubicado en la calle Suipacha 442, fue idea del arquitecto húngaro Andrés Kalnay y lo construyó el ingeniero Arturo Schirato. Se inauguró formalmente en 1928 como el Gran Cine Suipacha. Sobrevivió a todo, al auge de los cines de Lavalle, a la llegada de los complejos multicines, era un clásico.
En 1995, el INCAA alquiló las salas a la familia Suñe. Sus tres salas fueron restauradas, una en planta baja y dos en planta alta y se reinauguró el 28 de diciembre de 1995. Así nació el Complejo Tita Merello en honor a la cantante y actriz argentina. Con los años, también se llamó "Espacio Km. 2".
Con una cartelera que incluía solo películas nacionales estuvo al cierre varias veces, en julio de 2006 se anunció su cierre, pero siguió firme hasta su cierre en la medianoche del 30 de junio de 2010. Hace 13 años que esta cerrado, pese a la lucha de mucha gente que firmó solicitadas, junto miles de firmas.
Una inmobiliaria porteña lo comercializa: “Ofrecemos a la venta el famoso 'Complejo Tita Merello' en pleno Centro Porteño. Excelente ubicación sobre Suipacha entre avenida Corrientes y Lavalle a 100 mts de la Av. 9 de Julio y a metros de las líneas de subte (B, C, y A)”. Si bien el precio era hasta hace poco de 3,5 millones de dólares, ahora se ofrece a 3 millones de dólares.
En una ubicación privilegiada, esta sobre un lote de 14.34 metros de frente por 45 metros, equivale a una superficie cubierta de 1.481 metros cuadrados dice el aviso. Posee tres pisos, tres esqueletos de salas de cine y dos baños. Es una propiedad con elementos de la arquitectura art decó y sus paredes encierran cientos de historias."
El mayor temor es que nuevamente el barullo del "progreso" se lleve puesto este silenciado espacio cultural y arquitectónico de la Ciudad de Buenos Aires e irrumpa nuevamente un edificio de cemento y vidrio o en su defecto un estacionamiento.