“No soy crítica, salvo de mi propia obra”, comienza diciendo May Sarton. El camino que propone en Sobre la escritura, publicado por Gallo Nero, es el de un ensayo agudo, reflexivo, profundo y minucioso. El tema es la obsesión y el destino de todo autor: la creación, sus procesos, sus desafíos.
Poeta, novelista y ensayista estadounidense nacida en Bélgica en 1912, Sarton parte de su propia experiencia para abordar preguntas que atraviesan la práctica de cualquier escritor: de dónde surgen las ideas, cómo se construye una trama, qué distingue a la poesía de la novela y qué papel desempeña la revisión.
Sarton se toma de poemas propios y ajenos para observar del misterio de la escritura, del carácter sagrado de la poesía, pese a la dificultad de hablar del oficio. Cita a Valéry para mencionar lo insoportable de “terminar” un poema, y deja frases dignas de ser subrayadas. Por ejemplo, cuando señala que un verdadero poema está en camino “cuando empiezo a sentirme cautivada, como si un ángel me hiciera una pregunta ineludible”.
Lejos de proponer un método o una serie de reglas, Sarton observa el proceso creativo desde dentro y presta atención a elementos difíciles de sistematizar, como la intuición, el inconsciente y la relación entre la experiencia vivida y su transformación en literatura.
Se detiene, además, en un tema apasionante: la atención, estar despiertos. Un aspecto central en este tiempo de pantallas y de automatización de lo humano. Cita a Simone Weil para recordar su sentencia: la atención absoluta es una forma de oración. En el ensayo dedicado a la novela, dice que esta “exige respirar hondo y despacio”.
Publicado originalmente en 1980, Sobre la escritura propone menos una teoría cerrada de la literatura que una aproximación personal a sus incertidumbres. Y una reivindicación de lo sagrado, que quizá sintetice el espíritu del libro: “Lo que se eleva queda enterrado en lo profundo durante siglos”.
Maximiliano Legnani
Sobre la escritura
May Sarton
Traducción de Blanca Gago
Editorial Gallo Nero