"En un contexto de ataques permanentes contra la prensa crítica y en un país cuyo primer mandatario repite casi a diario que la gente “no odia lo suficiente a los periodistas”, el asesor presidencial Santiago Caputo, intimida deliberadamente a un reportero gráfico por haberle sacado una foto, acreditado en el marco de su trabajo y en un acto público." comienza publicando Amnistía Internacional Argentina luego del incidente entre el principal asesor presidencial y el fotógrafo de Tiempo Argentino.
"Los actos y la presencia de quienes ostentan cargos en el Estado y, sobre todo, los altos funcionarios son de suma relevancia para el interés público. Tanto las expresiones de la prensa como el registro fotográfico vinculados al desempeño de las funciones de personas que ocupan altos cargos públicos gozan de mayor protección porque dichos funcionarios se han expuesto voluntariamente a un escrutinio más exigente y la información relevada sobre sus actividades contribuye a fortalecer el debate democrático." continúa.
Y agrega: "Tanto el Presidente de la Nación, como quien, según él, es uno de los funcionarios con más poder en Argentina, están sujetos al máximo escrutinio social, no solo sobre sus actividades oficiales o el ejercicio de sus funciones sino también sobre aspectos que, en principio, podrían estar vinculados a su vida privada pero que revelan asuntos de interés público (aunque este, en particular, ni siquiera es el caso)."
Luego suma: "En vísperas del día mundial de la libertad de prensa, Amnistía Internacional repudia la intimidación del asesor presidencial Santiago Caputo contra un fotorreportero que realizaba sus tareas de forma legítima. Una prensa libre cumple un papel clave al exigir rendición de cuentas a gobiernos y a otros actores poderosos. Para lograr esto, periodistas y fotógrafos deben poder informar sin sufrir amenazas, intimidaciones ni castigos." finalizando el comunicado.