"En otra entrega de Noé desarrollada, filmada y editada en poco más de cuatro meses, vamos a encontrar una faceta más introspectiva de él. Una película que habla no solo de su conocimiento, sino también de sus experiencias. El trabajo con un mundo poco tratado en el cine: la vejez y sus conflictos.
Con Darío Argento, el maestro del terror italiano, y Françoise Lebrun protagonizando la cinta, vamos a entrar en sus vidas, a pantalla partida (literalmente).
Una película paciente, que consigue conectarnos con el miedo a la muerte, o mejor dicho, el miedo al "borde" de la muerte. Conectamos con el miedo a la muerte humana, el olvido: el miedo a olvidar.
Quizás la película más cargada de Gaspar Noé, pero para bien, con un excelente respeto por el tema."
Axel Bremer