Un estricto protocolo judicial marcaba el encuentro entre Mauro Icardi y sus hijas, Francesca e Isabella, pero el futbolista eligió no respetar lo escrito por el Ministerio Público Tutelar.
La medida hablaba de un día entre padre e hijas sin otra presencia que la de ellos tres, pero Icardi llevó a las niñas a la famosa “Casa de los Sueños” de Nordelta donde no sólo estaba la China Suarez, sino también sus hijos menores, Magnolia y Amancio; su peluquero, Juanma Cativa con su hijo, la madre de la actriz, la maquilladora con su marido y su hija y dos niñeras.
Un ejército de visitas para lo que se suponía era un encuentro amoroso entre un padre y sus hijas, revinculados a través de la Justicia.
Fuente Laubfal.com