Luis Arce asume la presidencia y así marca el retorno de la democracia a Bolivia luego del golpe de estado a Evo Morales y el "autoproclamado" gobierno autoritario de Jeanine Añez que comandó durante 11 meses un estado de proscripción de dirigentes del MAS, persecusión de algunos de ellos, acusación de "sedición" a los periodistas, cambios de mandos militares internos y contratos estratégicos del estado con multinacionales sin haber recibido el voto popular y gracias a la maniobra de la OEA denunciando irregularidades nunca cuantificadas.
El presidente electo y su vice, David Choquehuanca, recibieron los atributos presidenciales frente a una multitud que se congregó frente al Palacio Quemado en La Paz. La dictadora Jeanine Añez no asistió a la ceremonia.
Además, Arce agradeció a las mujeres indígenas que prepararon ofrendas a la Pachamama. El viernes, Arce y Choquehuanca recibieron el bastón de mando de los amautas. “Agradecemos a los Amautas y Mama T'allas que desde tempranas horas de la mañana, en Plaza Murillo, preparan el ritual de ofrenda y agradecimiento a la Pachamama. Recibimos las bendiciones de la Madre Tierra”, afirmó el presidente boliviano.