"TROLLS": FABRICA DE INJURIAS E INSULTOS CON DINERO EN NEGRO

Una interesante nota de la periodista Brenda Struminger fue publicada hoy en el diario La Nación donde detalla la estructura fantasmagórica de los Trolls activados (mayormente desde la política) para difamar, disciplinar o injuriar a dirigentes, politólogos y periodistas a cambio de dinero, generalmente en negro.

"¿Una oficina repleta de personas que escriben insultos? ¿Un operario que presiona un botón? ¿Programas automáticos? ¿Una jefa que decide el próximo "Trending Topic"? ¿Reuniones con dirigentes políticos? ¿Dinero en negro? Un poco de todo. Los "ejércitos" de trolls y bots en redes sociales funcionan en el mundo virtual, pero están montados sobre una estructura humana. Implican inversión, contratación de personal y adquisición de programas y cuentas falsas, muchas veces en el exterior.

Siete comunicadores, publicistas y técnicos informáticos que trabajaron en campañas de trolls o las coordinaron brindaron detalles sobre su funcionamiento, con la condición de que no se publiquen sus identidades ni los nombres de sus agencias.

Fueron contratados por dirigentes y partidos políticos, a través de sus consultoras y agencias publicitarias, para brindarles servicios de trolls y bots (cuentas apócrifas y automáticas destinadas a agredir, cambiar el foco de una conversación pública o instalar temas).

Las principales fuerzas también tienen sus propias agencias, montadas, o bien en sus locales partidarios, o en oficinas. Todo depende del presupuesto. Suelen instalarse en el Distrito Audiovisual (que comprende áreas de Palermo, Chacarita, Villa Ortúzar, Colegiales y Paternal), por los beneficios impositivos.

"Monitos"

Un equipo de trolls se divide en tres áreas: una persona o grupo que decide la estrategia (a quién hay que hablarle, a quién hay que atacar, y cómo); un equipo audiovisual que diseña las piezas que se difunden (videos, imágenes, flyers); y uno de empleados junior, que llevan a cabo las campañas. A estos últimos suelen llamarlos "monitos".

Los operarios no firman contrato, se les paga en negro y se les pide discreción a la hora de referirse a su trabajo. Son estudiantes o licenciados en Comunicación o Informática. Tienen entre 20 y 35 años. Algunos tienen horarios fijos y asisten a una oficina; otros trabajan desde sus casas y envían a sus jefes capturas de pantalla de cada operación. Cobran entre 10 y 15 mil pesos por mes. Los mejor pagos son los que están disponibles a toda hora, cualquier día.

"En el mundo de la comunicación política hay incendios. Un buen equipo de trolls sale a apagarlos en tiempo real, cambia el foco de la discusión cuando se necesita", sostuvo un consultor que lleva 10 años en el negocio de la propaganda política.

Una licenciada en Comunicación de 28 años y un técnico en Periodismo de 42 revelaron a LA NACION que trabajaron más de un año en agencias de trolleo. Cobraban en efectivo, que les entregaban en sobres por mes.

Una hacía campaña para el presidente de un país centroamericano; el otro para un intendente del PJ bonaerense. Ambos asistían a oficinas, respectivamente, en Vicente López y en Palermo, donde trabajaban con otros comunicadores. Sus tareas se dividían entre ataques por redes e instalación de ciertas palabras o frases en las listas de tendencias de las redes, llamados Trending Topic. Un "TT", según la agenda del día, puede lograrse con 300 cuentas que tuiteen sobre el mismo tema al mismo tiempo."

Leer la nota completa en La Nación:

https://www.lanacion.com.ar/2129427-mundo-troll-el-detras-de-escena-de-l...