RUIDAZO Y CACEROLAZO CONTRA UN NUEVO TARIFAZO EN LOS SERVICIOS - FUERA DEL SHOW

La reacción no tardó en llegar. En los últimos días del 2018 el ya eyectado ministro Iguacel decidió un nuevo tarifazo en los servicios públicos y horas después se despidió como un prócer millenial a través de la red social Twitter. Sin embargo, el funcionario renunció y el nuevo sablazo al bolsillo de los ciudadanos quedaba implementado en una clara operación para que el costo político no salpique al Presidente Macri que sigue de vacaciones extendidas en el ostentoso barrio privado Patagónico.

Luego hizo su aparición Guillermo Dietrich, del área de Transporte que anunció una nueva catarata de aumentos en los transportes públicos hasta abril y desató la crítica de propios y oponentes. Exhausto por la tarea de comunicar un nuevo retroceso en el poder adquisitivo de los asalariados partió en Low Cost a Punta del Este donde pasó unos días con la familia.

La ciudadanía que en muchos casos tuvieron que resignar el descanso fuera de su casa debido a los altísimos costos de sobrevivencia en la ciudad hizo "sonar" su malestar en 14 barrios porteños y varias localidades del Gran Buenos Aires. Votantes de Cambiemos y de otros partidos políticos consideraron inaceptable el nivel de incrementos que se dan desde 2016. En muchos casos superando el 2000% mientras los sueldos siguen detenidos o en el mejor de los casos aplastados por paritarias que no llegan a equiparar la inflación y mucho menos que tengan niveles de recomposición luego de 3 años de TARIFAZOS habilitados por el gobierno nacional, provincial y capitalino desde el nivel impositivo, a transportes, servicios, prepagas, y peajes que también dieron la nota en los últimos días.

Con los concesionarios de las Autovías, el gobierno tiene una particular versión económica que se aleja del Mercado como ley única según palabras del propio Macri. A los concesionarios de las rutas, muchos de ellos de cercanía con el actual gobierno, no sólo se les aumenta el valor del Pase sino que además se los compensa por la caída de recaudación debido a que muchos decidieron dejar el auto por las tarifas para poder transitar. ¿El riesgo empresario? Bien, gracias.

Cacerolas y Bocinas. No de movimientos sociales sino de la asfixiada clase media que votó por promesas que no se cumplieron sino que tuvieron resultado opuesto, esa misma que atrás de modales marketineros pensaron en ser contemplados en esta administración y llegaron a la conclusión que trabajan cada vez más para la subsitencia cotidiana.