PRINCIPE HARRY: EL HURACAN POLITICO EN MEDIO DEL BREXIT

La historia es compleja, tiene múltiples ribetes y se entrelaza con la situación económica y política del Reino Unido. Intempestivamente el Príncipe Harry manifestó en Instagram su deseo de dejar de pertenecer a la corona inglesa para ser "económicamente independientes" y argumentan que la decisión tomó varios meses de maduración en la pareja.

El anunció sorprendió hasta a su abuela, la Reina Isabel II que cuenta con el mayor servicio secreto de inteligencia de Europa que a las pocas horas sacó un comunicado de la Corona aclarando que nada estaba definido de ese tema descartando de plano la decisión individual de los Duques de Sussex.

La renuncia que no es tan renuncia.
Al apartarse de la corona, Harry como su esposa, la bella actriz Meghan Markle sólo renunciarían al 5% de sus ingresos debido a que el 95 restante corresponden a su ducado y esos fondos se manejan por otra vía y son administrados por el Príncipe Carlos, padre de Harry.

Los motivos ocultos: Harry comprendió por la cantidad de participaciones en eventos públicos junto a su abuela, que su imágen estaba siendo utilizada para empatizar con la población en medio de las fuertes tensiones por el BREXIT aprobado ayer y mientras tanto el tratamiento a su esposa desde el día mismo del casamiento fue despectivo y distante. Además, con su apartamiento se abren infinidad de oportunidades económicas y publicitarias. Desde la publicación de un libro, el guión de un film con su autorización y la andanada de merchandising sobre la pareja.

El "control de daños" por la noticia está siendo manjeado por la propia Reina quien mandó a llamar a su nieto que esgrime otros compromisos mientras recién llega de unas extensas vacaciones en Canadá de 6 semanas. Harry el siempre revoltoso generó un nuevo escándalo, tal vez sea el más genuino de una familia donde el "corset" emocional se exige en el protocolo y los secretos se guardan hasta la tumba. Harry vuelve a encender las alarmas de un reinado que atravesó guerras y crisis, su abuela que nunca le tembló el pulso para decidir y un tiempo donde esa monarquía debe volver a asegurar el equilibrio ante la tempestad política desatada por Boris Jhonson.