"Buenas tardes a todos. Estoy aquí frente a ustedes para decirles de modo categórico que Maquiavelo ha muerto". Así comenzó el presidente Javier Milei su discurso en el Foro Económico Mundial de Davos, donde volvió a plantear su proyecto de gobierno y ratificó al capitalismo como "el único sistema justo". Entre las definiciones ideológicas que dio en su disertación, está la frase que refiere al autor de "El Príncipe", Nicolás Maquiavelo.
Ante empresarios, líderes políticos y referentes económicos de todo el mundo, el mandatario argentino utilizó la figura del pensador italiano para cuestionar lo que definió como un "falso dilema" en el diseño de las políticas públicas. Según Milei, durante años se instaló la idea de que los gobiernos debían elegir entre la eficiencia política y el respeto de los valores éticos y morales de Occidente, una contraposición que rechazó de plano.
"Durante años se nos deformó el pensamiento presentándonos un falso dilema al diseñar políticas públicas donde se debía optar entre la eficiencia política en contraposición al respeto de los valores éticos y morales de Occidente", afirmó el Presidente en su exposición.
La referencia a Nicolás Maquiavelo no fue casual. Se trata de una de las figuras más influyentes del pensamiento político moderno y suele ser asociado, de manera simplista, a la idea de que "el fin justifica los medios".
En su obra póstuma -y más famosa-, "El Príncipe", rompe con la idea de que el gobernante debía ser una buena persona moral y formula que los líderes, como todas las personas, son por naturaleza "ingratos" y "cobardes ante el peligro", de manera que lo que se debe esperar es que el líder tenga virtud para dominar la fortuna (el azar o la suerte). Si es bueno en un mundo de malos, su mandato será destruido.
En ese sentido, Milei buscó desmarcarse de una concepción tradicionalmente asociada al pensamiento maquiavélico. El jefe de Estado planteó que la eficiencia solo puede alcanzarse cuando se respetan los valores éticos y la propiedad privada.