MACRI: FURCIOS, GRITOS Y GRIETAS EN EL CONGRESO - FUERA DEL SHOW

Con una ciudad sitiada y un dispositivo de seguridad único en este tipo de ocasiones, Mauricio Macri llegó hasta el Congreso de la Nación para inaugurar el período 137 de Sesiones Ordinarias.

Con gesto cansino comenzó realizando un detalle de gestión con datos ya conocidos como exportación de frutas, aumento de conectividad informática y obras de infraestructura.

El discurso se alejó totalmente de la realidad económica y la crisis social del país y volvió a arengar el discurso grietista propio del año electoral.

Dos furcios signaron el discurso presidencial que finalizó en tono gritado y aludiendo como expresión de deseos "no tirar la toalla" más dirigido al electorado que a los legisladores.

Uno de los furcios tuvo que ver con el combate contra el narcotráfico: "Estamos frenando la entradas de las bandas por nuestras fronteras, como en la frontera norte y ahora con la ayuda del narcotráfico" expresión que motivo un nervioso gesto de la Ministra Bullrich que se mostraba en cámara.

Luego, cuando habló de los acuerdos empresarios con el gobierno con "mesas" aludió a las gestiones de celeridad de procesos diciendo: "Viendo que traba podemos renovar" contradictoriamente a la intención de su alocución.

Habló también del "Trabajo" como eje superador de la pobreza mientras el desempleo es récord llegando a más de 191.000 pérdidas de empleos formales en 2018 y también de las "PyMes" mientras el cierre de empresas se suma de a miles sólo en Capital y Gran Buenos Aires.

Para finalizar un discurso con varias interrupciones, entre ellas la de la diputada electa de Cambiemos Pochetti, insistió con un tono más gritado y entusiasta mientras su expresión marcaba el devenir de una sucesión de ideas alejadas a la descripción del "Estado" como determina el uso y costumbre de este tipo de inauguraciones o algunos lineamientos de la agenda legislativa.