MACRI E IGUACEL DESACREDITADOS LUEGO DE LA CRISIS DEL GAS - FUERA DEL SHOW

"Nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira" escribía Almafuerte. Y esta máxima puede aplicarse al último traspié comunicacional y político del gobierno de Macri.

No se trata de una "marcha atrás" o un cambio a favor de los usuarios del servicio público de gas domiciliario. La crisis política desatada por la pésima comunicación de los funcionarios, incluído el Presidente Macri, derivó en un aglutinamiento de la oposición y hasta los radicales de Cambiemos con contra de un nuevo temblor al raquítico bolsillo de los argentinos.

El Secretario de Energía, Iguacel, comparó su situación con la de un jubilado diciendo "a todos nos cuesta pagar", luego dijo que las críticas provenían de "militantes kirchneristas" y finalizó diciendo horas antes del cambio de decisión presidencial que si no se aplicaba esta compensación retroactiva, el servicio iba a duplicar o triplicar su precio. También Macri se sumó a la retórica del ajuste sistemático hacia los ciudadanos diciendo horas antes de cambiar de posición: "Da bronca que alguien pueda pensar que a uno le gusta aumentar o se encapriche con aumentar el precio de la energía. El aumento es porque es lo que vale".

Los senadores de todo el arco opositor se manifestaron en contra en la sesión de ayer, asimismo el radical Mario Negri y hasta la diputada de la Coalición Cívica, Paula Oliveto, dijo que ser aliados no los hacía "cómplices".

La aparente "marcha atrás" es en realidad que el ESTADO se haga cargo de esa compensación retroactiva por devaluación a las empresas relacionadas con la producción y distribución del GAS. Polémico antecedente ante una realidad crítica donde la mayoría de empresas grandes y PyMES fueron sacudidas por la última devaluación de la monedad de casi el 100%. Claro está, que también el asalariado común tampoco vio en el gobierno ninguna reacción ante la escalada de precios de servicios y productos derivada de la caída de la moneda local generada por la política económica macrista con 3 cambios de Presidencia en el Banco Central en tan sólo 30 días.

Cabe aclarar que esta medida NO frena los aumentos de gas que continuarán, sino que sólo impide la aplicación de ese nuevo impuesto para cubrir el riesgo empresario de millonarias empresas que no hacen más que ganar desde 2016 cuando comenzó a aplicarse el plan de Tarifazos para "actualizar" las tarifas, según Héctor Polino la realidad de los tarifazos que transitamos y seguirán aplicándose llevaron el vital elemento a valores superiores que en otros países de la región.

El ciudadano queda espantando ante la sucesión de pésimas noticias. Se dirime entre pagar expensas (en capital aumentaron las deudas en los consorcios), el colegio, la prepaga, y achica por donde puede y hasta donde puede. Es por eso que Mario Negri habló del "estrés" que vive la población con estas medidas.

Macri e Iguacel quedaron desdibujados. Luego de sentenciar que no había "Plan B" y enfáticamente llamaban a pagar "Si o Si" este nuevo impuesto, la realidad les dio un revés y para paliar la crisis política desatada que afecta cada vez más a la imágen presidencial (que continúa en franca caída), la compensación la realizará el erario público.

La población sigue mirando... esperando... que alguna vez, una medida sea cuidando sus intereses y no una diatriba de supuesta justicia para aquellos que siempre ganaron en nuestro país. Curiosos empresarios los que desean monopolizar las ganancias de un servicio esencial y público, que aumentaron astronómicamente en el gobierno de Macri y estatizar las pérdidas generadas por el riesgo económico en medio de una devaluación. Un cuento ya escuchado, un liberalismo sui-generis y a la Argentina. El árbitro de la codicia empresaria debe ser un ESTADO que protega a los más vulnerables y no a los más privilegiados de este sistema que nos atraviesa y por momentos nos desconsuela...