"LUZ CENICIENTA" - CRITICA

"Luz Cenicienta" es un musical que refleja una nueva versión del histórico cuento con el flamenco como ritmo y España como escenario. La vida de Lucía, una niña que pierde a sus padres de pequeña la deja en manos de una inquietante madrastra que abusa de ella favoreciendo a sus hijas. Un bailarín llega al pueblo y su familia se obsesiona por casarlo y que no continúe su gira por el mundo. Su madre bailarina le deja de herencia su pasión por la danza y un par de zapatos.

El pueblo se obsesiona con la idea y todas las mujeres se disponen a mostrar sus mejores vestidos y su belleza en el gran baile. Lucía, con ayuda de la luna puede sortear los obstáculos de su madrastra que la deja encerrada limpiando y al ver al príncipe entiende que están unidos por el baile.

Moria Casán compone a una madrastra tan gótica y carismática como malvada, su presencia es la que genera la rebelión de Lucía. Junto con Gladys Florimonte son el sostén de comicidad del show.

Sorprende también Mariela Passeri (reconocida cantante de musicales) que se pone en la piel de la hermanastra de cenicienta en reemplazo de Divina Gloria (con una lesión que le impide subirse al escenario).

Excelente labor de Sabrina Artaza que debió ponerse al hombro el protagónico del espectáculo que realiza Ana Belén Beas (una lesión en el pie que la alejó algunas funciones y regresa esta semana). Su evolución como intérprete de musicales es notoria, su proyección y agrega una nota romántica que tiñe el cuento con el color original de la historia alternándolo con la fuerza y el "salero" del flamenco.

Son para destacar también los trabajos de Leandro Gazzia (histriónico y muy efectivo) y Maia Contreras como la madre de Cenicienta que baja con la luna (su voz cautiva y transmite alta emoción).

"Luz Cenicienta"
De Miércoles a Domingo
Teatro Nacional
Corrientes 960
Buenos Aires