La inflación en enero de 2026 alcanzó 2,9%, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), lo que implicó una variación interanual de 32,4 por ciento. El dato se publicó en medio de los cuestionamientos tras la salida de Marco Lavagna del organismo y la decisión de postergar la Nueva Fórmula, que significaba la actualización de la canasta de consumos prevista para este mes.
Entre las categorías analizadas, Alimentos y bebidas no alcohólicas encabezó los aumentos del mes, con una suba del 4,7 por ciento. Restaurantes y hoteles registraron el segundo mayor avance, con un 4,1% más.
Dentro del análisis regional, Alimentos y bebidas no alcohólicas tuvo el mayor impacto en la variación mensual, impulsado sobre todo por incrementos en Carnes y derivados, así como en Verduras, tubérculos y legumbres. Por el contrario, las menores subas en el mes correspondieron a Educación, con un 0,6%, y Prendas de vestir y calzado, que registró una baja del 0,5%.
Economistas coinciden en que la actualización de los ponderadores con la encuesta de 2017/2018 daría mayor peso a los servicios. “Si esperamos más aumentos de servicios, como ocurrió en el último tiempo (la inflación de 2025 en bienes fue 26,5%, en servicios 43,1%, y la general 31,5%), la corrección del índice a uno que pondera más los servicios habría dado un IPC levemente mayor que el actual”, indicó Florencia Iragui, economista de LCG. Y agregó que si se estanca el proceso de desinflación, el nuevo índice podría dificultar la reversión de la tendencia.