EL REALITY DE LULI: CAPRICHOS, SUPERFICIALIDAD Y COSMETICA...

Desde ya que en el Siglo XXI se derumbaron los arquetipos rígidos a la hora de vivir la maternidad y la parternidad. Cada quien establece su emocionalidad, su búsqueda y proyecta aquello que desea en la concreción de este sueño.

Anoche pudo verse el reality "Luciana Mamá" que prometía ser un ciclo de varios capítulos y por falta de apoyo comercial terminó en un único especial en donde la modelo narró a ritmo de videoclip los pasos que siguió hasta la llegada de Matilda.

Lejos de profundizar aspectos en donde la sociedad debe crecer y esclarecerse respecto de la subrogación de vientre, las incertidumbres de quienes inician el proceso, el vínculo con la madre portante y el médico que lleva adelante esta concepción, el programa se apoyó en la figura de Luciana, sus caprichos, sus berrinches y su destrato a quienes colaboran con ella además de su hermana Camila que intentó aportar algo de cordura a semejante paso de comedia malogrado.

Dejando a un lado el deseo genuino de la modelo de concretar su sueño de ser madre que manifiestan aquellos que bien la conocen, el programa fue un videoclip acelerado de imágenes de Miami, producciones de fotos, tips de belleza, superficialidad y pose... Poco se vio reflejado de la ternura que Luciana tiene por su hija Matilda y esa nueva mirada de una de las mujeres más exhuberantes y bellas de nuestro país en su nuevo rol de mamá, sus sensaciones, sus sorpresas y su felicidad.