DUELO PUBLICITARIO: CERVEZA & MACHISMO - POLEMICA

La empresa de cerveza Brahma lanzó un aviso hace días que tuvo que levantar por la polémica generada por su corte sexista y con ribetes misóginos. La empresa luego no se disculpó sino que pateó la pelota para el espectador diciendo: "Pedimos disculpas a quienes sintieron lo contrario. No logramos expresarnos de una manera clara" con cierto contrasentido: "los que sintieron" y "no logramos". En fin, excusas típicas de estas situaciones donde el sesgo se ve luego del impacto en los medios debido a que el "velo" que cubre al machismo es normativizador y se naturaliza.

Publicitarias.org, la primera comunidad de LATAM con perspectiva de género, señaló: "Basta de publicidades que nos hacen sentir que tenemos que encajar, basta de publicidades que dicen que nuestras elecciones y gustos están mal, basta de publicidades que muestran mujeres siendo forzadas" publica en BAE la colega Graciela Moreno.

"El aviso infringe las leyes 26.485, de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres (violencia mediática) y la 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual (artículo 70). Y si bien la empresa pidió que lo levanten del aire el sábado, el domingo todavía se seguía emitiendo en canales como TNT."

"Heineken, que el 10 de enero había lanzado en Paraguay un spot opuesto al discurso de Brahma, batió récords en retuits. Mostraba a cuatro mujeres en un bar que en distintas situaciones recibían tragos y se los daban a los hombres y ellas se quedaban con las cervezas. La pieza, que hoy será estrenada en el mercado argentino, es tomada como respuesta al polémico aviso" finaliza BAE dando cuenta de la torpeza de unos "creativos" publicitarios y la astucia y rapidez de otros para hacer una elíptica respuesta.

Los cambios de paradigmas culturales tienen como "vagón de cola" a algunos creativos publicitarios que reformulan estrategias siguiendo los mismos parámetros que sus profesores que hicieron publicidad hace 20 años. La historia cambia permanentemente y quien no se permite seguir su pulso, queda expuesto.