DESMIENTEN LA DESTRUCCION DEL "LUNA PARK" Y LA CONSTRUCCION DE UNA TORRE

"Es innegable que el Luna Park es uno de los lugares emblemáticos de la ciudad de Buenos Aires. Fundado por Ismael Pace y José Lectoure en 1931 el tradicional estadio cubierto fue, y aún es, sede de importantes actividades artísticas, culturales y deportivas.

Desde fines de 2013, cuando la Iglesia católica pasó a administrar el 100% del paquete accionario del Luna Park - Ernestina Devecchi, anterior dueña de las acciones, legó el 95% de éstas mediante su testamento a Cáritas Argentina y a la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco y, el Arzobispado de Buenos Aires adquirió el 5% restante- hay rumores sobre su posible venta.

Una nota del diario Perfil publicada el 19 de agosto de 2017, asegura que un grupo inversor europeo planea construir en el lugar un edificio de oficinas y el valor de venta podría llegar a los US$ 45 millones, calculados tomando el valor de incidencia de US$ 1.500 el metro cuadrado que rige en la zona del Bajo porteño. Sin embargo, la abogada Silvina Rebechi, perteneciente al área legal del Arzobispado de Buenos Aires negó rotundamente la operación. “Es una noticia falsa, no existe posibilidad de venta porque le edificio no está a la venta”, aseguró a la revista Apertura.

Monumento histórico

Una cuestión fundamental es que desde 2007, el Luna Park fue declarado monumento histórico nacional, por lo cual toda modificación del edificio deberá ser autorizada por la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos, que depende de la Secretaría de Cultura de la Nación.

Según Perfil, el plan de venta apunta a erigir en ese predio un edificio de 30 mil metros cuadrados que tendría entre 15 y 20 pisos de altura y entre las alternativas de construcción figuran la de mantener en pie las cuatro fachadas del Luna Park, es decir, las de Corrientes, Bouchard, Lavalle y Madero, y levantar una torre en el centro o erigir el inmueble sobre la estructura del estadio.

Sin embargo, desde el área técnica de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos, explicaron que cuando un edificio es declarado monumento histórico, el bien debe conservarse en su totalidad. “La declaratoria no pone objeciones a la venta del edificio pero si implica que el bien no se puede modificar, se deben conservar tanto la fachada como el interior. Las modificaciones que se permiten, son las que apuntan a modernizar ciertas estructuras como los baños por ejemplo, pero no se puede tirar abajo y construir un edificio de viviendas o construir una torre en el centro, ya que eso implica modificar la estructura del estadio”, explican. Además, aseguran que la Comisión no ha recibido ningún proyecto de modificación del Luna Park hasta la fecha."

Fuente: Guada Sanchez Granel
Diario El Cronista