DANIEL GRINBANK: TEATRO DE EXITO Y PRESTIGIO ARTISTICO

Dentro de los nombres de permanente trabajo en la producción teatral porteña hay uno que se destaca por perseverancia y calidad de sus puestas: Daniel Grinbank.

Actualmente a cargo de "Agosto", éxito del off Broadway que tras el consejo y la versión de Mercedes Morán trajo a Buenos Aires y que ya superó las 200 mil personas en 250 funciones.

Con Morán comenzará también en pocos días "Amor, dolor y que me pongo..." (de las autora de "Cuando Harry conoció a Sally") con los protagónicos de Cecilia Roth y Leonor Manso (en su regreso a los escenarios despues de un luctuoso suceso familiar).

Además produce "Todos eran mis hijos" en el renovado Teatro Apolo donde el dramaturgo Arthur Miller increpa a la sociedad norteamericana de posguerra a través de una historia familiar donde tapar lo pasado, ser funcional al éxito económico y sostener apariencias externas, son prioridades de un modelo de vida lleno de vacíos y frustraciones.

Por otro lado y al cumplirse los 100 años del nacimiento de Tennessee Williams (26/3/1911), Grinbank acaba de adquirir los derechos para estrenar en Buenos Aires en el 2011, su obra emblemática "Un tranvía llamado deseo" con la que obtuvo un Pullitzer en 1948 y que Marlon Brando llevó al cine en 1951.

En su incansable andar teatrero ya prepara la reposición de "Chicago" en el Teatro Lola Membrives en donde apostará a la fuerza de la obra por sobre intérpretes marketineros. Si bien se especuló con nombres como Florencia Peña y hasta Lola Ponce, el productor ya realizó audiciones rescatando el amplio potencial de talentos del género musical que tiene nuestra ciudad.

El teatro siempre es "riesgo" y requiere más allá del capital invertido, de una pasión por momentos ciega que mire sobre la racionalidad de los réditos. Hacer teatro es la quijotada de "creer aún que la palabra es una mística transformadora" imprescindible a la que muchísimas personas necesitamos recurrir para construir nuestra identidad, repensar nuestro sentir y movilizar lo más profundo de nuestro ser.

Por eso "Parte del show" valora a quienes como Grinbank hacen realidad el sueño de construir estos espacios vitales de reflexión, alegría y pensamiento.