CRISTINA: "LA QUE NUNCA SE FUE..." - PRESENTACION

Durante más de 3 años, el gobierno de Macri apostó a polarizar la política y demonizar la figura de Cristina Fernández de Kirchner resposabilizándola de todos y cada uno de los efectos generados por sus malas decisiones políticas. El efecto fue el contrario: Nunca la alejó de la entidad presidencial y Macri se guardó para si el 2do puesto detrás de su sombra política.

Los denostadores con cargo, los mediáticos y los virtuales comenzaron su camino desde 2015 y lejos de empujarla al destierro político, hicieron de la imágen de Cristina una señal omnipresente en la agenda política y periodística.

A la luz de los años transcurridos: Macri no logró ningún cambio cultural, retrotrajo económica y socialmente a la Argentina a años que se consideraban superados con crisis dramática, desclasamiento social, caída industrial y de consumo, crispación social y ruptura de cadena de créditos y de pagos. Eso impulsó la imágen de la senadora y dirigente de Unidad Ciudadana al primer plano de much@s ciudadanos que habiendo votado o no a su candidato en 2015 desea recuperar, por lo pronto, todo lo perdido en la era Macri.

Y llegó Ella, Cristina. Después de mil especulaciones, versiones e hipótesis, hizo su aparición en la Feria del Libro ante el suceso de su éxito literario "Sinceramente" que ya vendió 300.000 ejemplares generando ganancias por más de 150 millones de pesos y se encamina hacia el medio millón de unidades al no haber sido abastecidas todavía muchas librerías de Buenos Aires y la mayoría del interior del país.

¿Lanza su candidatura? ¿Usará el "templo sagrado del libro" para fines partidarios? decían los mismos que aplaudían y hasta presentaban libros de otros políticos en la misma feria o que admiran con fervor a escritores como Vargas Llosa quien manifiesta abiertamente un postura política ante presidentes y autoridades del Libro. En fin, Cristina llegó puntualmente ante un Auditorio repleto con 1200 personas, a metros se encontraba un playón interno de la Rural con otros 4000 asistentes y tantos más en la Avenida Sarmiento lindante a la Feria.

Su tono fue atemperado, su gesto fue conciliador, su mirada fue la que divide la verdadera grieta invisibilizada en la Argentina: Los que desean un estado presente, árbitro y artífice en la economía real con participación ciudadana mayoritaria, con consumo interno, producción nacional, fortalecimiento económico y político de una Nación, independencia y soberanía sobre las decisiones de un tiempo... Y por otro lado: los que consideran todavía que Argentina debe ser un país agroexportador primario y de servicios, con matriz industrial importadora, concentración de la riqueza, especulación financiera, destrucción del mercado interno, desclasamiento claro y división en dos estratos (ricos y pobres), soberanía política embargada e independencia económica inexistente con el forceps de los compromisos crediticios crecientes con el FMI y otras entidades internacionales.

Dentro del Auditorio Jorge Luis Borges, mientras Cristina hablaba había un silencio de misa, afuera en el playón la muchachada arengaba, aplaudía y cantaba en cada pausa en el discurso de la ex mandataria donde volvió a desplegar su carisma y su sello.

Ante la marketinera propuesta de "diálogo y consenso" del gobierno de Macri en sus últimos meses luego de ni siquiera consensuar con sus socios políticos de la UCR en todo su mandato, curiosamente imponiendo 10 conclusiones generadas de antemano por el titular de Cambiemos y que se enfocan casi exclusivamente en cumplir metas NO generadas por la dirigencia interna del país, Cristina propuso para el nuevo tiempo, un gran "Contrato social de Ciudadanía Responsable" con eje en todos los sectores que deberían aunarse en el dificil tiempo que toca por venir. Habló de la mesa de los Argentinos de forma "literal y no literaria", de interpelarnos como ciudadanía y de la construcción de un espacio que excediera la representación tradicional.

Cristina habló y todos los canales informativos y de aire volvieron a enlazarse espontáneamente generando una cadena virtuosa en rating que sumó 36 puntos en total. Cristina habló y ya no generó tanta crispación en quienes criticaban hasta el hartazgo sus irrupciones en la cadena oficial...

Los que la admiran la esperaron, los críticos igual quisieron escuchar para saber si se postulaba o no a la Presidencia de la Nación y donde daba el paso en falso de "politizar la Feria" como si el libro en toda su simbología no fuese siempre un acto político... Y Ella sólo se limitó a la presentación de un libro, el recuerdo emotivo de Néstor y la enunciación de un rumbo que debe recuperar el país para no seguir cayendo en un abismo sin sustancia ni fondo, donde las promesas se enumeran y las concreciones nunca llegan...

Ella maneja los tiempos, la ansiedad es de los demás, Ella mira a la audiencia y sólo con su voz como herramienta de poder sacude el avispero ordenado del sinsentido actual. Cristina parece no haberse ido nunca de su cargo, porque como dice Julio Bárbaro: "El poder es como un toro: o se toma y se maneja o te embiste y te destruye".